Diccionario de Economía Política – Borísov, Zhamin y Makárova – Biblioteca Digital EUMED

El Diccionario de Economía Política editado por Borísov, Zhamin y Makárova fue publicado en la Unión Soviética y traducido al español en 1965 por Augusto Vidal Roget. Su fuente es la Biblioteca Digital EUMED.

http://www.eumed.net/cursecon/dic/bzm/index.htm

Su dedicatoria dice:

El presente Diccionario de economía política va destinado a quienes estudian esta disciplina en los cursos de educación política. También será de utilidad para los alumnos de economía política en los centros de enseñanza superior y en las escuelas técnicas.

El Diccionario no incluye toda la terminología de la economía política sin excepción. Se explican en él de manera concisa, lacónica, los conceptos, términos, leyes y categorías económicas fundamentales con que el lector se encuentra frecuentemente al estudiar la teoría marxista-leninista. Asimismo figuran en el Diccionario varios artículos críticos acerca de algunos economistas burgueses y pequeño-burgueses y sus teorías.

 Hemos añadido también algunos enlaces complementarios a otras partes de la Enciclopedia EMVI.


A Acción, Acumulación del capital, Acumulación originaria del capital, Acumulación socialista, Amortización, Anarquía de la producción, Aristocracia obrera, Autarquía.

B Balance de ingresos y gastos monetarios de la población; Balance de la economía nacional; Balance de mano de obra; Balance (por ramas) de la producción y de la distribución del producto; Base material y técnica del comunismo; Base material y técnica del socialismo; Bernstein Eduard (1850-1932); Bervi Vasili Vasílievich (seudónimo: N. Flerovski) (1829-1918); Böhm – Bawerk Eugen (1851-1914); Bolsa; Burguesía.

C Cálculo económico; Cambio; Capital; Capital circulante; Capital comercial; Capital constante; Capital de préstamo; Capital ficticio: Capital fijo; Capital financiero; Capital industrial; Capitalismo de estado; Capitalismo monopolista de estado; Capital mercantil; Capital monetario; Capital productivo; Capital usurario; Capital variable; Carácter social del trabajo; Carey, Henry Charles (1793-1879); Categorías económicas; Centralismo democrático en la dirección de la economía; Centralización del capital; Chernishevski, Nikolái Gavrílovich (1828-1889); Ciclo capitalista; Ciclo del capital; Circulación; Circulación del capital; Clark, John Bates (1847-1938); Clases (sociales); Coexistencia pacífica; Colonialismo; Comercio; Comercio cooperativo en la URSS; Comercio estatal en la URSS; Comercio exterior; Comercio koljosiano; Competencia; Competencia dentro de cada rama de producción; Competencia entre ramas de la producción; Composición orgánica del capital; Composición técnica del capital; Comunidad; Comunismo;Concentración de la producción; Concentración del capital; Consorcio; Consumo;Contradicción fundamental del capitalismo; Cooperación capitalista simple; Cooperación de las empresas bajo el socialismo; Cooperación del trabajo; Cooperación socialista del trabajo; Cooperación socialista mundial del trabajo; Coordinación de los planes económicos de los países socialistas; Corporación; Costo de producción; Crédito de consumo; Crédito, en el capitalismo; Crédito, en el socialismo; Crédito socialista internacional; Crisis agraria; Crisis económica de superproducción; Crisis general del capitalismo; Cuota de ganancia; Cuota de plusvalía; Cuota media (general) de ganancia;Curso de la moneda.

D Danielsón, Nikolái Frántsevich (seudónimo: Nikolái-on, 1844-1918); “Democratización del capital”; Depauperación absoluta del proletariado; Depauperación relativa del proletariado; Depresión; Desarrollo proporcional de la economía socialista; Desgaste físico; Desgaste moral; Desintegración del sistema colonial del imperialismo; Deuda hipotecaria; Devaluación; Diferencias esenciales entre el trabajo intelectual y el trabajo físico; Diferencias esenciales entre la ciudad y el campo en el socialismo; Dinero; Distribución; Dividendo; Divisa; División capitalista internacional del trabajo; División natural del trabajo; División social del trabajo; División socialista internacional del trabajo;Doble carácter del trabajo; Dumping.

E Economía nacional; Economía natural; Economía política; Ejército industrial de reserva; Elevada ganancia monopolista; Emplazamiento de la producción socialista; Empréstitos; Empréstitos del Estado; Empréstitos exteriores (internacionales); Emulación económica entre el socialismo y el capitalismo; Emulación socialista; Engels, Federico (1820-1895); Equivalente general; Esfera no productiva; Esfera productiva;Especialización de la producción; Estado de democracia nacional; Estados rentistas; Estímulos materiales y morales del trabajo en el socialismo; Experimento económico; Explotación del hombre por el hombre; Explotación capitalista; Explotación colonial;Exportación; Exportación de capitales; Exportación de mercancías bajo el capitalismo; Expropiación.

F Fetichismo de la mercancía, Finanzas, en el socialismo; Fisiócratas; Fondo de acumulación; Fondo de consumo; Fondos; básicos; Fondos de circulación; Fondos de producción; Fondos de rotación; Fondos sociales de consumo; Formación económico-social; Formas del valor; Fourier, François-Marie Charles (1772-1837); Fuerza de trabajo;Fuerzas productivas; Función económica del estado socialista; Funciones del dinero.

G Ganancia; Ganancia comercial; Ganancia de fundador; Ganancia del empresario;Gastos de circulación; Gastos de producción; Gastos netos de circulación.

H Hansen, Alvin (n. en 1887); Herzen, Alexandr Ivánovich (1812-1870); Hilferding, Rudolf (1877-1941); Hobson, John Atkinson (1858-1940).

I Imperialismo; Importación; Industrialización; Industrialización capitalista; Industrialización socialista; Inflación; Ingreso neto centralizado del estado; Ingreso neto de la empresa estatal; Ingreso neto de la sociedad socialista; Ingresos reales de la población bajo el socialismo; Instrumentos de producción; “Integración” monopolista; Intensidad del trabajo; Intensificación de la producción agrícola; Interés, bajo el capitalismo; Inversión de capitales.

J-K Jornada de trabajo; Kautsky, Karl; Keynes, John Maynard (1883-1946).

L Lassalle, Ferdinand (1825-1864); Lenin, Vladimir Ilich (1870-1924); Letra de cambio; Ley capitalista de la población; Ley de la acumulación socialista; Ley de la circulación del dinero; Ley de la correspondencia entre las relaciones de producción y el carácter de las fuerzas productivas; Ley de la desigualdad del desarrollo económico y político de los países capitalistas en el período del imperialismo; Ley de la distribución con arreglo al trabajo; Ley de la elevación incesante de la productividad del trabajo; “Ley de la fertilidad decreciente del suelo”; Ley de la tendencia decreciente de la cuota de ganancia; Ley del desarrollo planificado de la economía nacional; Ley del desarrollo preferente de la producción de medios de producción; Ley del valor; Ley económica fundamental del capitalismo; Ley económica fundamental del socialismo; Leyes económicas; Ley general de la acumulación capitalista; Ley socialista de la población; Luxemburgo, Rosa (1871-1919).

M Malthus, Thomas Robert (1766-1834); Manufactura; Marx, Carlos (1818-1883); Medios de producción; Medios de rotación; Medios de trabajo; Mercado; Mercado capitalista mundial; Mercado interior; Mercado socialista mundial; Mercancía; Mercantilismo; Método de balances en la planificación; Método de la economía política; Métodos matemáticos en la economía; Militarización de la economía bajo el imperialismo; Mill, John Stuart (1806-1873); Modo capitalista de producción; Modo comunista de producción; Modo de producción; Modo de producción de la comunidad primitiva; Modo esclavista de producción; Modo feudal de producción; Monopolio capitalista; Monopolio de la propiedad privada sobre la tierra; Monopolio de la tierra como objeto de explotación; Moro, Tomás (1478-1535).

N Nacionalización; Nacionalización capitalista; Nacionalización de la tierra; Nacionalización socialista; Neocolonialismo; Neomalthusianismo; Nivelación del desarrollo económico de los países socialistas.

O  Objeto de trabajo; Oligarquía financiera; Oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo físico; Oposición entre la ciudad y el campo; “Outsiders”; Owen, Robert (1771-1858).

P Paquete de control de las acciones; Paro forzoso; Paro forzoso crónico; Patrón de precios; Período de trabajo; Período de transición del capitalismo al socialismo; Petty, William (1623-1687); Plan cooperativo de Lenin; Planificación corriente; Planificación de la economía nacional; Planificación de perspectiva; Plejánov, Gueorgui Valentínovich (1856-1918); Plusproducto; Plusvalía; Plusvalía absoluta; Plusvalía extraordinaria; Plusvalía relativa; Política económica; Precio; Precio de la tierra; Precio de monopolio;Precio de producción; Prestación personal; Presupuesto; Presupuesto estatal de la U.R.S.S.; Producción; Producción capitalista maquinizada; Producción global; Producción industrial combinada; Producción mercantil; Producción mercantil simple; Productividad del trabajo; Producto necesario; Producto social global; Progreso técnico; Proletariado; Propiedad; Propiedad capitalista de estado; Propiedad cooperativa; Propiedad personal; Propiedad socialista; Propiedad socialista estatal; Proudhon, Pierre-Joseph (1809-1865).

Q Quesnay, François (1696-1774).

R Radíschev, Alexandr Nikoláievich (1749-1802); Reformas agrarias; Régimen capitalista en la agricultura; Relaciones de producción; Renta; Renta absoluta; Rentabilidad; Renta del suelo, en el capitalismo; Renta de monopolio; Renta diferencial I; Renta diferencial II; Renta diferencial, en el capitalismo; Renta diferencial, en el socialismo; Renta feudal del suelo; Renta nacional; Reproducción; Reproducción capitalista ampliada; Reproducción capitalista simple; Reproducción socialista ampliada; Reservas estatales de mano de obra; Ricardo, David (1772-1823); Riqueza nacional; Rotación del capital.

S Saint-Simon de Rouvroy, Claude-Henri (1760-1825); Salario, en el capitalismo; Salario, en el socialismo; Salario nominal; Salario real; Say, Jean Baptiste (1767-1832); Sindicato; Sismondi, Leónard Simonde de (1773-1842); Sistema automático de maquinaria; Sistema capitalista de economía mundial; Sistema colonial del imperialismo; Sistema monetario; Sistema socialista de economía nacional; Sistema socialista mundial de economía; Smith, Adam (1723-1790); Socialismo; “Socialismo cooperativo”; Socialización de la producción; Sociedad anónima; Struve, Piotr Berngardovich (1870-1944); Sub-utilización crónica de las empresas; Superpoblación agraria; Superpoblación estancada; Superpoblación flotante; Superpoblación relativa.

T  Tarea económica fundamental de la U.R.S.S.; Tendencia histórica de la acumulación capitalista; Teoría de la “Dispersión de la propiedad”; Teoría de la “Revolución de los gerentes”; Teoría de la “Revolución en los ingresos”; Teoría del “Capitalismo popular”;Teoría del “Estado del bienestar general”; Teoría del “Pleno empleo”; Tiempo de circulación del capital; Tiempo de producción bajo el capitalismo; Tiempo de rotación del capital; Tiempo de rotación de los fondos de producción; Tiempo de trabajo individual; Tiempo de trabajo necesario bajo el capitalismo; Tiempo de trabajo socialmente necesario; Tiempo libre, en el socialismo; Tipo económico; Títulos de crédito a la orden; Trabajo; Trabajo abstracto; Trabajo complejo; Trabajo comunista; Trabajo concreto; Trabajo directamente social; Trabajo materializado; Trabajo necesario; Trabajo pasado; Trabajo privado; Trabajo productivo y trabajo no productivo, en el socialismo; Trabajo simple; Trabajo socialmente necesario; Trabajo vivo; Transformación socialista de la agricultura; “Trudodién”; Trust; Tugán-Baranovski, Mijaíl Ivánovich (1865-1919).

U-V-Z Uniones monopolistas de estado internacionales; Unión personal; Valor; Valor de uso; Valor social (de mercado); Vía no capitalista de desarrollo; Vorontsov, Vasili Pávlovich (1847-1918); Ziber, Nikolái Lvánovich (1844-1888).

Reflexiones de un joven para la elección de una profesión – Carlos Marx

La naturaleza, en sí misma, ha determinado la esfera de la actividad en la que el animal debe moverse, y lo hace pacíficamente dentro de esa esfera, sin intentar ir más allá de ella, sin tener incluso una noción de cualquier otro campo. Al hombre, también, la Deidad dio un objetivo general: el de ennoblecerse así mismo y a la humanidad, pero Él lo dejó buscar la manera de lograr este objetivo; Él lo dejó elegir la posición social que más le satisfizo, de la cual puede fortalecerse así mismo y a la sociedad.

Esta elección es un gran privilegio del hombre sobre el resto de la creación, pero al mismo tiempo es un acto que puede destruir su vida entera, frustra todos sus planes, y lo hace infeliz. Por consiguiente, considerar seriamente esta elección es ciertamente el primer deber de un joven que está empezando su carrera y no quiere dejar sus asuntos más importantes para arriesgarse.

Todos tenemos un objetivo, que nos parece grande; y, realmente, para la convicción más profunda, es así, la más profunda voz del corazón lo declara de esta manera, la Deidad nunca deja al hombre mortal totalmente sin una guía; él habla suavemente pero con certeza.

Pero esta voz puede ahogarse fácilmente, y lo que nosotros tomamos como inspiración puede ser el producto del momento, que quizás también puede destruirse por otro. Nuestra imaginación, quizás, está en el fuego, nuestras emociones agitadas, los fantasmas revolotean ante nuestros ojos, y nos zambullimos precipitadamente en lo que nuestro impetuoso instinto sugiere, qué llegamos a imaginamos que la Deidad nos ha señalado. Pero lo que nosotros abrazamos ardientemente pronto nos rechaza y ahí vemos nuestra existencia entera en las ruinas.

Debemos examinar, por consiguiente, seriamente, si realmente hemos estado inspirados al escoger nuestra profesión, si una voz interna lo aprueba; o, si esta es un engaño, y lo que nosotros tomamos como un llamado de la Deidad fue una autodecepción. ¿Pero, cómo podemos reconocer esto, sino rastreando la fuente de la propia inspiración?

Respecto al ímpetu, este promueve la ambición, y puede fácilmente produce la inspiración, o lo que nosotros tomamos por inspiración; pero la razón no puede refrenar al hombre que es tentado por el demonio de la ambición, y se zambulle precipitadamente zambulle precipitadamente en lo que sus impetuosos instintos le sugieren: él ya no escoge su posición en la vida, ahora esta es tomada por casualidad e ilusión.

No somos llamados para adoptar la posición que nos ofrece las oportunidades más brillantes; quizás no es lo que, en la larga serie de años, podamos sostenerlo, nunca nos cansaremos, ni se diluirá nuestra pasión, nunca permitamos que nuestro entusiasmo crezca impersonalmente, excepto si vemos nuestros deseos incumplidos, nuestras ideas insatisfechas y debamos “descubrirnos” contra la Deidad y la maldición de la humanidad.

Pero no sólo es la ambición la que puede despertar el entusiasmo súbito por una profesión particular; quizás pudimos haberla embellecido en nuestra imaginación, para hacerla parecer lo más alto que la vida puede ofrecer. No hemos analizado, ni considerado la carga entera, la gran responsabilidad que se impone en nosotros; sólo lo hemos visto a distancia, y la distancia es engañosa.

Nuestra propia razón no puede aconsejarnos; para esta, la decisión no se apoya por la experiencia ni por la observación profunda, se engaña por la emoción y se deslumbra por la fantasía. ¿Entonces a quién debemos volver nuestros ojos? ¿Quién debe apoyarnos dónde nuestra razón nos desampara?

Nuestro corazón dice: Nuestros padres, que han recorrido el camino de vida y han experimentado la severidad del destino.

Y si nuestro entusiasmo todavía persiste, si continuamos amando una profesión y creemos su llamado después de haberla examinado a sangre fría, después de percibir sus cargas y dificultades, entonces debemos adoptarla, entonces nadie hará que nuestro entusiasmo nos engañe ni que la impaciencia nos lleve lejos.

Mas no siempre podemos lograr la posición a la cual creemos que somos llamados, nuestras relaciones en la sociedad están relativamente preestablecidas antes de que estemos en una posición de determinarlas.

Nuestra constitución física es a menudo un obstáculo amenazante, y no permite a nadie mofarse de sus derechos. Es verdad que podemos subir sobre esta; pero entonces nuestra caída es la más rápida de todas, de ahí que somos aventurados en construir sobre las ruinas desmenuzadas, entonces nuestra vida entera es un forcejeo infeliz entre los principios mentales y corporales. Pero aquél, que es incapaz de reconciliar sus internos elementos en pugna, ¿cómo puede resistir la tensión tempestuosa de vida, cómo podría actuar serenamente? Y es exclusivamente desde la calma que esos grandes y finos hechos pueden surgir; es el único terreno en el que las frutas maduras se desarrollan con éxito.

Aunque no podamos trabajar de largo, y casi nunca de buena gana con una constitución física que no se satisface a nuestra profesión, el pensamiento, no obstante, surge del sacrificio de nuestro bienestar ante el deber, actúa vigorosamente aunque seamos débiles. Pero si hemos escogido una profesión para la que no poseemos el talento, nunca podremos ejercerla merecidamente, comprenderemos pronto, con vergüenza, nuestra propia incapacidad y decimos que somos seres creados inútiles, los miembros de la sociedad, incapaces de cumplir su vocación. Entonces la consecuencia más natural es el desprecio de sí mismo, y qué es más doloroso, que el sentirse por todos como el menos capaz de lo que el mundo exterior puede ofrecer. El desprecio de sí mismo es una serpiente que en la vida roe el pecho de uno, a la vez que chupa la sangre de la vida del corazón y lo mezcla con el veneno de misantropía y desesperación.

Una ilusión sobre nuestro talento, para una profesión a la cual hemos examinado estrechamente, es una falta que toma su venganza sobre nosotros mismos, y aun si no se encuentra con la censura del mundo externo, que da lugar al dolor más terrible que puede infligir en en nuestros corazones.

Si hemos considerado todo esto, y si las condiciones de nuestra vida nos permiten escoger cualquier profesión que nos guste, podemos adoptar lo que nos asegura el valor más grande: aquel que está basado en las ideas de cuya verdad nos convencen completamente, que nos ofrece el alcance más amplio para trabajar para la humanidad y para nosotrosmismos, para acercarse más al objetivo general para la que cada profesión es un medio: la perfección.

El mayor mérito de un hombre es aquel que da una gran nobleza a sus acciones y a todos sus logros, que lo hacen invulnerable, admirado por la muchedumbre y que lo elevó anteriormente.

Pero el mérito solo puede asegurarse por una profesión en la que no seamos herramientas serviles, en la cual actuemos independientemente en nuestra propia esfera. Sólo puede asegurarse por una profesión que no exija actos reprensibles, ainclusive aquellos reprensibles solo en su apariencia exterior, una profesión que los mejores pueden seguir con noble orgullo. Una profesión que asegure esto en el más gran grado no siempre es la mejor, pero siempre será la preferida.

Pero así como una profesión que no nos da ninguna seguridad de su mérito nos degrada, debemos ciertamente sucumbir bajo las cargas de quien se ha basado en ideas que las reconoceremos posteriormente como falsas.

Casi no tenemos ningún recurso para la autodecepción, ¡y lo que una salvación desesperada es aquella que se obtiene por la traición de sí mismo!

Esas profesiones que no son tan envueltas en la vida misma concernientes con las verdades abstractas son las más peligrosos para el joven cuyos principios no son todavía firmes y cuyas convicciones no son todavía fuertes e inflexibles. Al mismo tiempo estas profesiones pueden parecer ser las más excelsas si han sido tomadas de raíz en nuestros corazones y si somos capaces de sacrificar nuestras vidas y todos los logros por los ideales que aspiramos en ellos.

Ellas pueden dar felicidad al hombre que tiene una vocación para estas, mas destruyen a quién los adopta imprudentemente, sin reflexión, rindiéndose al impulso del momento.

Por otro lado, tenemos más consideración en las ideas que basan nuestra profesión en darnos un alto status en la sociedad, refuerzar nuestro propio mérito, y hace nuestras acciones indiscutibles

Uno que escoja una profesión que valore favorablemente, se estremecerá a la idea de ser indigno de ella; solo actuará noblemente si su posición social es la de un noble.

Mas la guía principal que debe dirigirnos en la elección de una carrera es el bienestar de la humanidad y nuestra propia perfección. No debe pensarse que estos dos intereses pudieran estar en conflicto, que uno tendría que destruir el otro; al contrario, la naturaleza de hombre está constituída de tal modo que solo puede lograr su propia perfección trabajando para la perfección, para el bien de sus semejantes.

Si uno solo trabaja para sí mismo, quizás puede volverse un famoso del aprendizaje, un gran sabio, un poeta excelente, pero nunca puede ser perfecto, verdaderamente grande.

La historia llama a esos hombres los más grandes, los que se han ennoblecido trabajando por el bien común; la experiencia aclama como el más feliz a quien ha hecho el más grande número de la personas felices; la religión misma nos enseña que el ideal de vida por quienes todos se esfuerzan por copiar se sacrificó por causa de la humanidad, ¿y quién se atrevería a poner al nada los tales juicios?

Si en la vida hemos escogido la posición desde la cual podemos trabajar más por la humanidad, ninguna carga nos puede doblegar, porque son sacrificios en beneficio de todos; entonces experimentaremos una no pequeña, limitada, egoísta alegría, pero nuestra felicidad pertenecerá a millones, nuestros hechos se vivirán calladamente, pero por siempre por el trabajo, y sobre nuestras cenizas se verterán las ardientes lágrimas de la gente noble.

Marx

__________________________

REFLEXIONES DE UN JOVEN PARA LA ELECCIÓN DE SU PROFESIÓN – es un ensayo escrito por Marx para los exámenes escolares en El Gimnasium Real Frederick William III en Tréveris, en agosto de 1835. Solo siete páginas del examen de Marx se han conservado. El ensayo antedicho, para la elección del escritor, un ensayo en latín sobre el reino de Augusto y un ensayo religioso, un latín inadvertido, una traducción del griego, una traducción en francés, y un folio sobre matemáticas (todos publicados en Marx/Engels, Historisch-Kritische Gesamtausgabe, Erste Abteilung, Atan 1, Zweiter Halbband, Berlín, 1929, S. 164-82).

En el original hay numerosas acotaciones, presumiblemente hechas por el maestro de historia y filosofía, el entonces director de colegio del gimnasio, Johann Hugo Wyttenbach, que no se reproducen en la edición presente. Él también hizo el comentario siguiente: “Bastante bueno. El ensayo es marcado por una riqueza de pensamiento y una narración sistematizada buena. Pero generalmente el autor aquí ha cometido mucho un error ‘peculiarmente busca expresiones pintorescas detalladas para la elaboración. Por consiguiente muchos pasajes subrayan la falta la claridad necesaria y de definición; y, a menudo, la precisión en las expresiones separadas así como en los párrafos enteros”.  En inglés, este ensayo se publicó en 1961 en los Estados Unidos, en el periódico The New Scholasticism, Vol. XXXV, No. 2, Baltimore-Washington, el pp. 197-20 1, y en las Writings of the Young Marx on Philosophy and Society, Garden City, Nueva York, 1967, el pp. 35-39.

plume

21 de febrero de 1848: se publica el Manifiesto Comunista

Probablemente es el texto político más leído en la Historia de la Humanidad.

En 1842, a la edad de 24 años, Marx dirigía un periódico llamado la Gaceta Renana (Rheinische Zeitung), que se editaba en la ciudad de Colonia. Friedrich Engels, hijo de una acaudalada familia de industriales, tenía entonces 22 años y enviaba colaboraciones desinteresadas a este periódico. Por aquellas fechas, la familia de Engels decidió enviarle a estudiar y a dirigir los negocios familiares a la ciudad inglesa de Mánchester, que era entonces el centro del sistema capitalista mundial. Aprovechando el viaje, Federico Engels pasó por Colonia en septiembre de 1842, pero Marx casi no le atendió, ya que sospechaba que sus desinteresados artículos y su presencia en el diario eran una maniobra de la policía para infiltrar un espía en la redacción. Federico Engels siguió camino de Manchester, desde donde continuó enviando colaboraciones, hasta que el gobierno prohibió la publicación de La Gaceta Renana.

Marx se fue a vivir a Paris, y ambos, uno en Gran Bretaña y el otro en Francia, tomaron contacto con una organización obrera secreta llamada La Liga de los Justos. Engels, a su regreso hacia Alemania, pasó por la capital francesa en 1844 para visitar a Marx, quién ya se había convencido de que Engels no era ningún espía de la policía.

En París comprobaron que habían llegado de forma independiente a las mismas conclusiones teóricas. Deseando difundir sus ideas entre los obreros, decidieron explicar sus puntos de vista a los miembros de la Liga de los Justos. A principios del año 1847, un representante de la Liga  de los Justos les indicó que casi todos los miembros de la organización estaban convencidos de que sus planteamientos teóricos eran correctos, y les pidió que ingresaran en esta para defenderlos ellos mismos en el próximo congreso. La liga aprobó los planteamientos políticos de Marx y de Engels, y pasó a llamarse la Liga de los Comunistas, la primera organización marxista. Asimismo, se encargó a Marx y a Engels que redactaran un manifiesto que contuviera las principales ideas comunistas adoptadas por la liga. Engels empezó el trabajo con una obra en forma de catecismo, titulada Principios del Comunismo pero este trabajo fue abandonado posteriormente. Marx y Engels, ayudados por Jenny Von Westphalen, la esposa de Marx, consiguieron dar a la imprenta El Manifiesto Comunista en febrero de 1848, exponiendo por primera vez al público el pensamiento de Marx y Engels de forma escrita.

Aquí descargue texto:

Marx, Karl – Manifiesto comunista

Lea aquí también mi ensayo: ¨La estatua de Karl Marx¨:

LA ESTATUA DE KARL MARX

Communist-manifesto

Trabajo, consumismo y nuevos pobres – Zygmunt Baumann

El libro TRABAJO, CONSUMISMO Y NUEVOS POBRES del pensador europeo Zygmunt Baumann, publicado en 1999 en Barcelona, por Editorial Gedisa, contiene un análisis crítico de las condiciones en que se ha reformulado el trabajo en la época de la globalización, su relación con el fenómeno del consumismo y su impacto sobre la creación de nuevas categorías de pobres en nuestras sociedades.

Descargue aquí el libro:

Zygmunt Bauman Trabajo, consumismo y nuevos pobres (libro completo)