Federico Engels – Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

Federico Engels nació el 28 de noviembre de 1820 en Barmen, actualmente incorporado a Wuppertall, ciudad de la región de la Renania del Norte-Westfalia, Alemania.

A la edad de 18 años, motivos familiares le obligaron a abandonar sus estudios y entrar a trabajar como dependiente en una casa de comercio en Bremen. Ello no fue obstáculo para que continuara capacitándose tanto en las ciencias

sociales como en la política. Desde muy joven, aún siendo estudiante del liceo, sentía un enorme odio hacia la autocracia y la arbitrariedad.

SUS PRIMEROS CONTACTOS CON EL PROLETARIADO

En 1842 se trasladó a Manchester, centro industrial de Inglaterra, como empleado de una casa comercial de la que su padre era socio. Allí tomó contacto con el proletariado. Se dedicó a recorrer las barriadas obreras y conocer sus miserables condiciones de vida. No se conformó con sus propias observaciones. Leyó cuanto se había escrito hasta entonces sobre la clase obrera inglesa. Fruto de sus observaciones y lecturas fue su libro “La situación de la clase obrera en Inglaterra”, publicado en 1845. Otros ya habían escrito sobre este tema, pero Engels fue el primero en afirmar que el proletariado no sólo es una clase que sufre, sino que precisamente la terrible situación económica en que vive lo impulsa a luchar por su emancipación definitiva y que la lucha política de la clase obrera llevará a los trabajadores a comprender que su única salida es el socialismo.

Este primer libro de Engels constituyó una terrible acusación contra el capitalismo y la burguesía y produjo una enorme impresión. A partir de ese momento, el libro de Engels comenzó a ser citado como el cuadro que mejor representaba la situación del proletariado contemporáneo.

Estando en Inglaterra Federico Engels se hizo socialista. En la ciudad de Manchester tomó contacto con los dirigentes del movimiento obrero inglés y comenzó a colaborar con las publicaciones socialistas.

SE CONOCEN PERSONALMENTE CON MARX

En 1844, al pasar por París de regreso a Alemania, conoció personalmente a Carlos Marx, con quien mantenía

correspondencia. En la capital francesa, Marx se había hecho también socialista, bajo la influencia de los revolucionarios de ese país.

Los dos amigos escribieron allí, en colaboración, la obra “La sagrada familia, o crítica de la crítica crítica”. Este libro aparecido en 1844, contiene las bases del socialismo materialista revolucionario. ‘La sagrada familia’ era un sobrenombre burlesco dado a los hermanos Bauer y a los adeptos a su filosofía, quienes desdeñaban al proletariado viendo en él una masa carente de todo sentido crítico. Marx y Engels se alzaron con energía contra esta tendencia absurda y nociva.

Federico Engels vivió en Bruselas y en París desde 1845 hasta 1847. alternando los estudios científicos con la práctica

revolucionaria entre los obreros alemanes residentes en ambas ciudades.

EL MANIFIESTO

En la capital francesa Marx y Engels se relacionaron con una asociación clandestina alemana, la Liga de los Comunistas, la cual les encargó que expusieran los principios fundamentales del socialismo elaborado por ellos. Así surgió el “Manifiesto del Partido Comunista” de Marx y Engels, publicado en Londres el 24 de febrero de 1848.

“Este pequeño libro – al decir de Lenin- vale por tomos enteros: su espíritu viene dando vida y movimiento hasta hoy a todo el proletariado organizado y combatiente del mundo civilizado”.

Después de la revolución de 1848 ambos pudieron regresar a su patria. En Prusia renana, asumieron la dirección de la

‘Nueva Gazeta del Rin’, periódico democrático que se publicaba en la ciudad de Colonia. Se impusieron las fuerzas reaccionarias. ‘La Nueva Gazeta del Rin’ fue suspendida. Marx fue expulsado del país; Engels participó en la insurrección armada del pueblo. Derrotados los insurgentes, Engels debió huir a Londres. Marx también se estableció allí. Engels no tardó en colocarse en la misma casa de Manchester en que había trabajado en los años 40. Vivió en esa ciudad hasta 1870, mientras que su amigo y compañero, lo hizo en la capital inglesa. Tenían correspondencia casi a diario. En esa correspondencia ambos intercambiaron ideas y conocimientos, elaborando en común la doctrina del socialismo científico. En 1870 Engels se trasladó a Londres y hasta la muerte de Marx prosiguieron su vida intelectual conjunta, plena de intenso trabajo.

PRINCIPALES OBRAS DE ENGELS

Entre las obras de Federico Engels están: el ‘Anti Dühring’, ‘El origen de la familia, la propiedad y el Estado’, ‘Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana’, ‘El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre’, ‘Del socialismo utópico al socialismo científico’. “Dialéctica de la Naturaleza”

DESPIDIENDO A SU CAMARADA Y AMIGO

El 17 de marzo de 1883, en el cementerio de Highgate de Londres, Federico Engels al despedir a su amigo y camarada Carlos Marx, expuso ante su tumba, de manera genial, el enorme aporte realizado a la humanidad por quien llamó “el más grande pensador de nuestros días”:

Tumba de Marx

“Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió le ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto hasta él bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, la concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se venía haciendo.

“Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas.

“Dos descubrimientos como éstos debían bastar para una vida… Pero no hubo un solo campo que Marx no sometiese a investigación…”

EL CAPITAL

Carlos Marx murió sin haber dado remate definitivo a su grandiosa obra sobre el capital. Este trabajo estaba finalizado en borrador. Engels, después de haber fallecido su amigo emprendió la difícil tarea de redactar y editar los tomos segundo y tercero de ‘El Capital’. En 1885 publicó el segundo tomo y en 1894 el tercero.

El socialdemócrata austriaco Víctor Adler señaló: “Con la edición de los tomos segundo y tercero de ‘El Capital’,

Engels erigió a su genial amigo un monumento majestuoso en el que, involuntariamente, grabó con trazos indelebles su propio nombre” Y tenía toda la razón: estos dos tomos de ‘El Capital’ son obras de ambos.

UNA AMISTAD EJEMPLAR

La clase obrera puede decir que su ciencia fue creada por dos sabios y luchadores, cuyas relaciones mutuas son emocionantes muestras de la más sincera y fructífera amistad.

Engels siempre, y en general con toda justicia, se posponía a Marx. En una ocasión escribió: “Al lado de Marx me correspondió el papel de segundo violín”.

Su cariño hacia su amigo fue muy grande. Lo ayudó siempre en las difíciles situaciones económicas por las que atravesó a menudo Marx y su familia. Y fue infinita la veneración a la memoria del amigo muerto.

Como subraya Lenin: “Federico Engels, luchador inflexible y pensador severo, fue un hombre de una profunda ternura”.

PROSIGUE LA LABOR

Después de fallecer Marx, Engels, solo, siguió siendo el consejero y dirigente de los socialistas europeos. Acudían a él en busca de consejos y orientaciones socialistas alemanes, españoles, rumanos y rusos. Todos aprovechaban el riquísimo tesoro de conocimientos y experiencias del viejo Engels.

Entre el 14 y el 19 de junio de 1889 tuvo lugar el congreso de fundación de la Segunda Internacional o Internacional Socialdemócrata. Engels fue su fundador y uno de los principales dirigentes de ella.

Federico Engels falleció en Londres el 5 de agosto de 1895.

FEDERICO-ENGELS

Lenin, un ejemplo de revolucionario – Ivan Ljubetic

Hace 95 años, el 21 de enero de 1924, a las 18,50 horas, en el pueblo de Gorki, a10 kilómetros al sur de Moscú, dejó de latir el corazón de Vladimir Ilich Ulianov, Lenin. La causa de su fallecimiento fue un infarto cerebral.

SUS COMIENZOS

Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, nació en la ciudad de Simbirk el 22 de abril de 1870. Su padre, Ilya, era profesor y llegó a ser director de la enseñanza primaria de la provincia de Simbirk. Su madre se llamaba María Blank.

Eran seis hermanos. El mayor de ellos,  Alejandro, participó en un atentado terrorista contra el zar Alejandro III en marzo de 1887. El zar sobrevivió, pero los participantes en la acción fueron fusilados el 5 de mayo de ese año.  Vladimir quería mucho a su hermano Alejandro. Su muerte significó un  duro golpe para él.  Pero expresó en esos terribles momentos: “Nosotros iremos por otro camino”.

Y así fue. El 4 de  diciembre de 1887, Lenin encabezó, una huelga de estudiantes en la Universidad de Kazán. Cumplía los 17 años y ocho meses. Fue detenido, expulsado de la Universidad y relegado a la ciudad de Kokuchkino.

SE INICIA EN  LA LUCHA REVOLUCIONARIA

En 1888 comenzó su labor revolucionaria. Tenía 18 años de edad. Se incorporó a un círculo marxista. Sufrió la persecución de la policía zarista.  Lo detuvieron enviaron a la cárcel y luego fue  desterrado a Siberia Oriental entre 1896 y 1899. Allí conoció a quien sería  su compañera de toda la vida Nadiezhda Krupskaia.

En 1900 salió al exilio. En el extranjero  trabajó organizando el Partido y creando las condiciones para la  fundación de un periódico revolucionario. El primer número de éste,  con nombre  Iskra  (La Chispa),  apareció el 24 de diciembre de 1900. Llegaba  el Iskra a muchos puntos de Rusia, gracias a una red de agentes que el propio Lenin organizó antes de salir del país. Permaneció en Zurich (Suiza) y Munich (Alemania).

“¿QUÉ HACER?”

A fines de 1901 y comienzos de 1902  Lenin escribió  “¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento”. Apareció en Stuttgart, a comienzos de marzo de 1902.

Tiene el siguiente  epígrafe: “… La lucha interna da al partido fuerzas y vitalidad: la prueba más grande de la debilidad de un partido es la amorfía y la ausencia de fronteras bien delimitadas; el partido se fortalece depurándose…” (De una carta de Lasalle  a Marx, 24 de junio de 1852)

Este  libro desempeñó un papel relevante en la creación de un partido marxista revolucionario de la clase obrera de Rusia.

En 1902 – 1903 fue difundido ampliamente en las organizaciones socialdemócratas En Kiev, Moscú, Petersburgo, Nizhni Nóvgorod, Kazán, Odesa y otras ciudades.

 

 “UN PASO ADELANTE, DOS PASOS ATRÁS”

En 1903 organizo y tomó parte en el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), que se efectuó entre el 17  julio al  10 de agosto de 1903, primero con sede en Bruselas (Bélgica) y  luego en Londres. En su desarrollo se produjo la división entre mencheviques (corriente oportunista) y bolcheviques (revolucionarios), estos últimos encabezados por Lenin. Ese año de 1903, es  la fecha fundacional del Partido Comunista de Rusia.

En febrero-mayo de 1904, escribió Lenin su obra “Un paso adelante, dos pasos atrás (una crisis en nuestro Partido)” Este libro es uno de los tesoros del marxismo-leninismo. En él  se refiere Lenin en detalle  a los hechos ocurridos en el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR).

 

SOBRE EL ARTÍCULO 1º DE LOS ESTATUTOS

Este Congreso aprobó un Programa revolucionario y los Estatutos elaborados por Lenin, con la sola excepción del   punto o artículo  primero, en que los oportunistas en cuestiones de organización lograron que se aprobara el proyecto formulado por Martov.

El punto uno de Martov señalaba: “Se considerará perteneciente al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia a todo el que, aceptando su Programa, trabaje activamente para llevar a la práctica sus tareas bajo el control y dirección de los órganos del partido”.

Comenta Lenin: “La idea del artículo primero de Martov sólo aparece al plantearse la cuestión de si pueden los órganos del partido llevar a la práctica su dirección respecto a aquellos miembros del mismo que no forman parte de ninguna de las organizaciones del partido”.

La proposición del artículo primero de Lenin (que fue aprobado después en el III Congreso del POSDR realizado en 1905) señala: “Se considerará miembro del Partido todo el que acepte su Programa y apoye al Partido tanto con recursos materiales, como con su participación personal en una de las organizaciones del mismo”

Refiriéndose siempre al artículo primero de los Estatutos, Lenin escribió en la obra ya citada: “Cuanto más fuertes sean nuestras organizaciones del Partido, integradas por socialdemócratas efectivos, cuanto menos vacilación  e inconstancia haya dentro del Partido, tanto más amplia y polifacética, tanto más rica y fructuosa será influencia del Partido en los elementos de las masas obreras que lo rodean y que él dirige. Porque, en verdad, no se puede confundir al Partido como destacamento de vanguardia de la clase obrera con toda la clase” (Los subrayados son de Lenin).

LAS TESIS DE ABRIL

Entre  noviembre de 1905 y enero de 1908  permaneció en la patria, donde actuó clandestinamente. Salió de nuevo al exilio. En Ginebra (Suiza) logró que se reanudara la publicación de Iskra.

El 15 de marzo de 1917 conoció  la noticia de la Revolución  Rusa de Febrero. A fines de marzo, junto con otros 31 bolcheviques, partieron  desde Suiza hacia la patria. Llegaron  a Rusia el 3 de abril de 1917. Al día siguiente elaboró sus “Tesis de Abril”, donde planteó la transformación de Revolución Democrático-burguesa en Socialista, a través de la conquista de los soviets. O sea, por una vía pacífica.

Pero en junio, el Gobierno Provisional de Kerenski desató una sangrienta represión contra los bolcheviques. Lenin debió ocultarse en Finlandia.

 

 

DESDE FINLANDIA

En julio-agosto de 1917, el Sexto Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia aprobó la tesis de Lenin de la insurrección armada inmediata, pero eligió un Comité Central, en que la mayoría de sus miembros estaban  contra esa línea.

En agosto de 1917, los bolcheviques conquistaron los soviets de Petrogrado y Moscú.

En septiembre, Lenin, escribió desde Finlandia varias cartas al Comité Central, exigiendo el cumplimiento de lo acordado en el Sexto Congreso. No recibió respuesta alguna sobre el tema, pero le ordenaron que, por “razones de seguridad” debiera permanecer en Finlandia

Lenin seguía desde lejos los acontecimientos en un estado febril. El Comité Central no lo autorizaba retornar a Rusia por razones de seguridad.

Escribía cartas y documentos que enviaba al Comité Central, que ni siquiera eran discutidos. Cuando eran conocidos en las reuniones, no había pronunciamiento alguno.

Lenin insistía: “Los bolcheviques deben tomarse el poder”. “La demora se convierte absolutamente en un crimen”… “Hay que ir a la insurrección inmediatamente”.

No tenía respuesta alguna. También planteó la necesidad de retornar a  San Petersburgo. El Comité Central se lo prohibió.

 

RETORNA A RUSIA

Lenin desobedeció la arbitraria orden del Comité Central. Arriesgando ser detenido por la policía de Kerenski, ayudado por Rahia, un fiel amigo, y otro bolchevique, cruzó clandestinamente la frontera, ingresando a Rusia el 2 de octubre.

Nadezda Krupskaia, su compañera, le buscó un  refugio seguro, desde donde escribió varios documentos. En uno de ellos planteó: “La revolución está perdida si el gobierno de Kerensky no es derribado en el futuro próximo”.

Por fin se reunió con el Comité Central el 10 de octubre. Logró que se aprobara una nueva resolución sobre la insurrección armada, pero sin especificar fecha ni detalles.

Comprendió que debía  recurrir a las bases del Partido.

Con ese fin participó en una Conferencia del Comité Central con representantes de las organizaciones  bolcheviques de San Petersburgo. Asistieron 24 dirigentes, de los cuales sólo 9 eran del Comité Central.

La Conferencia aprobó la preparación inmediata de la insurrección por 19 votos, contra 2 y 3 abstenciones.

 

El 21 de octubre se reunió con los dirigentes de  San Petersburgo. Allí planteó: “la insurrección debe llevarse a cabo el 25; el 24 sería prematuro y el 26 muy tarde”.

LA GENIALIDAD DE UN LÍDER

En el Instituto Smolny se vivían horas agitadas. Ahí estaba el centro revolucionario. Lenin planteó al Comité Central la necesidad de estar allí presente.  Se lo prohibieron. Al caer la noche del 24 de octubre,

Lenin decidió trasladarse clandestinamente al Smolny y tomar en sus manos la dirección de la insurrección, cumpliendo la resolución del  Sexto Congreso  del Partido.

Disfrazado y acompañado del camarada  Rahia, luego de caminar varias horas, llegó poco antes de la medianoche al Smolny. No se dirigió a la sala donde sesionaba el Comité Central. Envió a Rahia a buscar a Stalin

Ambos se reunieron en una sala vacía y pusieron en marcha a las fuerzas insurreccionales que tenía listas el Comité Militar Revolucionario, pero que  no se atrevía a lanzar todavía a la toma del poder.

Lenin convocó a los jefes militares de fábricas y regimientos. Decenas de motociclistas se lanzaron hacia los suburbios…

A partir de la una de la madrugada del 25 de octubre, destacamentos de soldados salieron de los cuarteles; grupos de obreros armados abandonaron las fábricas. Iban a apoderarse de los puentes, las estaciones ferroviarias, los edificios públicos…

“LA REVOLUCIÓN SE HA REALIZADO…”

Eran las 14 y 35 minutos del 25 de octubre de 1917. Se inició la sesión extraordinaria del Soviet de San Petersburgo. Presidía León Trotski, que anunció a Lenin. Cuando la tempestuosa ovación se calmó, éste dijo:  “Camaradas: la revolución obrera y campesina, de cuya necesidad han hablado los bolcheviques, se ha realizado.

A las 22,45 de ese mismo día 25 de octubre, se inició el Segundo Congreso de los Soviets de toda Rusia. Hubo acaloradas discusiones. Se eligió un nuevo comité ejecutivo para reemplazar al elegido en el  Primer Congreso, efectuado en junio, en que tenían mayoría los eseristas (social-revolucionarios) y los mencheviques. Ahora ganaron los bolcheviques. Obtuvieron 14 miembros del consejo contra 11.

Eran las 3 y 10 minutos de la madrugada del 26 de octubre, cuando el presidente del Congreso anunció que el Palacio de Invierno acababa de ser tomado por los revolucionarios.

Había triunfado la revolución socialista en Rusia.  Según el moderno calendario, esa gloriosa fecha corresponde al 7 de noviembre de 1917.

 

A LA CABEZA DEL PRIMER ESTADO SOCIALISTA

En medio de difíciles condiciones, el Gobierno de obreros y campesinos, dirigido por Lenin logró vencer la contrarrevolución interna y la intervención de 14 países.

El  Séptimo Congreso, 26 de marzo de 1918, cambió el nombre del partido por Partido Comunista de Rusia, reconociendo 1903 como su año de fundación.

El viernes 30 de agosto de 1918, Lenin habló en un mitin en una fábrica de Moscú. Finalizado el acto se dirigió al auto que lo esperaba para conducirlo a la  reunión del Consejo de Comisarios del Pueblo, que debía iniciarse a las 21 horas. Caminaba rodeado por una multitud. De pronto una mujer -miembro de un grupo terrorista de los eseristas- le disparó tres balazos, dos de los cuales lo hirieron gravemente. Una le penetró en el tórax comprometiendo la parte superior del pulmón izquierdo; la otra, se le alojó en el cuello muy cerca de la espina dorsal.

Se recuperó. El 18 de septiembre participó en la reunión del Consejo de Comisarios del Pueblo. Pero su salud comenzó a empeorar.

Desde 1922  la salud de Lenin era muy precaria. El intolerable estrés de encabezar la revolución, la guerra civil y la construcción de una nueva sociedad, le afectó seriamente. A esto hay agregar las secuelas del atentado de 1918,  pues debió vivir con una bala en el cuello, peligrosamente cerca del espina dorsal.

GRAVEMENTE ENFERMO

En mayo de 1922, sufrió un primer infarto cerebral, que lo dejó parcialmente paralizado en su lado derecho. Debió disminuir  su papel en el Gobierno.

En diciembre de 1922, le sobrevino un segundo infarto. A pesar de ello, siguió trabajando teóricamente. Lo hizo hasta febrero de 1923.

Durante este período dictó una serie de importantes artículos que se  conocen como su “testamento político”. En estos trató  diferentes temas como el de la  dirección colectiva en el Partido. En uno, dictado el 24 de diciembre de 1922, advertía sobre los peligros que involucraría poner a la cabeza del Partido  y del gobierno soviético a Stalin o Trotski.

En mayo de 1923, luego de tener el tercer infarto, quedó postrado en cama, imposibilitado de hablar.

 

 

LA HERENCIA TEÓRICA  LENINISTA

En los 35 años de labor teórica y práctica, entre 1888 y 1923, Lenin escribió más de 30 mil libros, folletos, cartas y documentos. Unos 9 mil de ellos figuran en los 55 tomos de su Obras Completas, editadas entre 1958 y 1965.

Citamos sólo algunas de sus obras: “Sobre la cuestión de los mercados” (1893),  “El desarrollo del capitalismo en Rusia” (1899), “Anarquismo y socialismo” (1901), “¿Qué hacer?” (1902),  “Las tareas de la juventud revolucionaria” (1903),  “Un paso adelante, dos atrás” (1904), “Dos tácticas de la socialdemocracia en la Revolución Democrática” (1905),  “Materialismo y empiriocriticismo” (1908),  “Carlos Marx” (1914),   “La quiebra de la Segunda Internacional” (1915),  “El imperialismo, etapa superior del capitalismo” (1915),  “El programa militar de la revolución proletaria” (1916),  “El Estado y la Revolución” (1917),  “La revolución proletaria y el renegado Kautsky” (1918),  “La Tercera Internacional y su lugar en la historia” (1919),  “El ‘izquierdismo’ enfermedad infantil del comunismo” (1920),  “La crisis del Partido” (1921),  “Carta al Congreso” (1922), “Sobre las Cooperativas” (1923),  “Nuestra Revolución” (1923),  “Más vale poco y bueno” (1923).

 

LENIN EL DIRIGENTE

Quienes militaron y trabajaron con él coinciden en señalar varias cualidades del líder ruso.

A Lenin siempre le eran propios el realismo político y la capacidad de apreciar objetivamente la situación, ver todas las posibilidades que se ofrecían en tal o cual momento. El realismo político de Lenin permitía evitar el falso optimismo o pesimismo en los bruscos virajes de la historia.  Al sufrir derrotas no se dejaba llevar por el pesimismo e infundía confianza en los otros. Sabía extraer lecciones hasta de las batallas perdidas.

En base al análisis científico de la realidad, Lenin elaboraba planes audaces de construcción de una nueva sociedad. Una gran eficacia caracterizaba también su actividad como estadista. Determinaba con extraordinaria rapidez las tareas más importantes del momento, pero  no olvidaba las secundarias.

Lenin consideraba de enorme  trascendencia  la oportuna reacción del Partido ante los cambios de la situación política.

El estilo leninista de trabajo y la propia personalidad de Lenin ha dejado una profunda huella en la conciencia de la humanidad y en la cultura.

 

LENIN, EL SER HUMANO

Todos los que conocieron de cerca a Lenin destacan su excepcional modestia en los asuntos concernientes a su persona.  Después de ser herido en agosto de 1918 criticó el tono de las publicaciones aparecidas en los periódicos. Escribió: “Soy como los demás… Toda la vida luchamos, en el plano ideológico, contra la admiración excesiva de las virtudes de una sola persona, resolvimos ya hace mucho la cuestión de los héroes, ¡y he aquí otra vez el culto a la personalidad!”

El modo de vida de Lenin no se diferenciaba de la vida espartana de sus contemporáneos.

“Lenin compartía todas las privaciones de aquellos días cuando escaseaba el combustible, las viviendas y hasta los alimentos”, recuerda G. Lausbury, uno de los dirigentes del partido laborista inglés que visitó la Rusia soviética.

Lenin siempre se preocupaba de los demás. A pesar de sus muchas actividades diarias como estadista, encontraba tiempo para escribir centenares de recados, dar órdenes verbales para ayudar a unos y otros camaradas, de mandarles a descansar, a curarse, de proporcionarles viviendas, etc.

Lenin odiaba a las clases explotadoras, pero no tenía enemigos personales.

 

 

EL HEROÍSMO DE LENIN

Máximo Gorki, el  gran intelectual ruso, tiene una obra llamada “Lenin en 1922”. En ella  escribió:

“Su heroísmo, casi enteramente desprovisto de relumbrón exterior, la abnegación modesta, ascética, frecuente en el intelectual ruso, en el revolucionario que cree sinceramente en la posibilidad de la justicia sobre la tierra; era el heroísmo del hombre que ha renunciado a todas las alegrías del universo para trabajar duramente por la felicidad de los hombres… Cuando murió Lenin, reconocieron lealmente hasta sus más encarnizados enemigos que con él había perdido el mundo al hombre ‘que era la más viva encarnación del genio entre los grandes hombres contemporáneos’.

“Para mí, Lenin, es un héroe de leyenda; es un hombre que ha arrancado de su pecho el corazón ardiente para alumbrar con su llama el camino que conducirá a los hombres lejos del abyecto caos contemporáneo.”

Reinventar la izquierda en el siglo XXI: un diálogo Norte-Sur

Una sugerente ambigüedad habita el título de este libro, en el que el verbo “reinventar” parece tener al mismo tiempo dos valores diferentes.

Uno descriptivo: el de nombrar lo que un conjunto de experiencias políticas recientes ha hecho o viene haciendo (sobre todo aquí, en la América Latina posterior al estallido del orden “neoliberal” que, con diversas variantes y matices, había dominado toda la región durante el último cuarto del siglo pasado) con las tradiciones políticas que solemos nombrar con la palabra “izquierda”.

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Y otro prescriptivo: el de indicar lo que sería conveniente o necesario hacer con esas tradiciones, o a partir de esas tradiciones, para ponerlas a la altura (aquí y por todos lados, aunque en primer lugar, claro, en la vieja Europa donde la propia idea de “izquierda” inició hace algo más de dos siglos su jornada) de los desafíos de los nuevos tiempos. Que son tiempos de redefinición de la lógica de funcionamiento de la economía, desde ya, pero también, de la mano de esa redefinición (aunque había que cuidarse de convertir ese “de la mano” en la coartada o el pretexto de ningún causalismo apresurado), de trastrocamiento de las coordenadas de la vida social y cultural en su conjunto, de las formas de pensarse los problemas de la identidad individual y colectiva, los lazos de solidaridad y las miradas sobre el futuro.

Eso: el futuro, estuvo siempre en el corazón de los pensamientos que solíamos llamar “de izquierda”. Que no eran pensamientos de la gestión del mundo, del presente, sino pensamientos que buscaban en ese presente siempre injusto pero siempre –en virtud de esa misma injusticia que hacía necesaria su crítica y su amonestación– preñado de esperanza, las grietas por donde la promesa de una redención final de la humanidad pudiera hacerse audible y organizar las acciones de los hombres en el tiempo.

Lea y descargue aquí el libro:

ReinventarLaIzquierda

Diccionario de Economía Política – Borísov, Zhamin y Makárova – Biblioteca Digital EUMED

El Diccionario de Economía Política editado por Borísov, Zhamin y Makárova fue publicado en la Unión Soviética y traducido al español en 1965 por Augusto Vidal Roget. Su fuente es la Biblioteca Digital EUMED.

http://www.eumed.net/cursecon/dic/bzm/index.htm

Su dedicatoria dice:

El presente Diccionario de economía política va destinado a quienes estudian esta disciplina en los cursos de educación política. También será de utilidad para los alumnos de economía política en los centros de enseñanza superior y en las escuelas técnicas.

El Diccionario no incluye toda la terminología de la economía política sin excepción. Se explican en él de manera concisa, lacónica, los conceptos, términos, leyes y categorías económicas fundamentales con que el lector se encuentra frecuentemente al estudiar la teoría marxista-leninista. Asimismo figuran en el Diccionario varios artículos críticos acerca de algunos economistas burgueses y pequeño-burgueses y sus teorías.

 Hemos añadido también algunos enlaces complementarios a otras partes de la Enciclopedia EMVI.


A Acción, Acumulación del capital, Acumulación originaria del capital, Acumulación socialista, Amortización, Anarquía de la producción, Aristocracia obrera, Autarquía.

B Balance de ingresos y gastos monetarios de la población; Balance de la economía nacional; Balance de mano de obra; Balance (por ramas) de la producción y de la distribución del producto; Base material y técnica del comunismo; Base material y técnica del socialismo; Bernstein Eduard (1850-1932); Bervi Vasili Vasílievich (seudónimo: N. Flerovski) (1829-1918); Böhm – Bawerk Eugen (1851-1914); Bolsa; Burguesía.

C Cálculo económico; Cambio; Capital; Capital circulante; Capital comercial; Capital constante; Capital de préstamo; Capital ficticio: Capital fijo; Capital financiero; Capital industrial; Capitalismo de estado; Capitalismo monopolista de estado; Capital mercantil; Capital monetario; Capital productivo; Capital usurario; Capital variable; Carácter social del trabajo; Carey, Henry Charles (1793-1879); Categorías económicas; Centralismo democrático en la dirección de la economía; Centralización del capital; Chernishevski, Nikolái Gavrílovich (1828-1889); Ciclo capitalista; Ciclo del capital; Circulación; Circulación del capital; Clark, John Bates (1847-1938); Clases (sociales); Coexistencia pacífica; Colonialismo; Comercio; Comercio cooperativo en la URSS; Comercio estatal en la URSS; Comercio exterior; Comercio koljosiano; Competencia; Competencia dentro de cada rama de producción; Competencia entre ramas de la producción; Composición orgánica del capital; Composición técnica del capital; Comunidad; Comunismo;Concentración de la producción; Concentración del capital; Consorcio; Consumo;Contradicción fundamental del capitalismo; Cooperación capitalista simple; Cooperación de las empresas bajo el socialismo; Cooperación del trabajo; Cooperación socialista del trabajo; Cooperación socialista mundial del trabajo; Coordinación de los planes económicos de los países socialistas; Corporación; Costo de producción; Crédito de consumo; Crédito, en el capitalismo; Crédito, en el socialismo; Crédito socialista internacional; Crisis agraria; Crisis económica de superproducción; Crisis general del capitalismo; Cuota de ganancia; Cuota de plusvalía; Cuota media (general) de ganancia;Curso de la moneda.

D Danielsón, Nikolái Frántsevich (seudónimo: Nikolái-on, 1844-1918); “Democratización del capital”; Depauperación absoluta del proletariado; Depauperación relativa del proletariado; Depresión; Desarrollo proporcional de la economía socialista; Desgaste físico; Desgaste moral; Desintegración del sistema colonial del imperialismo; Deuda hipotecaria; Devaluación; Diferencias esenciales entre el trabajo intelectual y el trabajo físico; Diferencias esenciales entre la ciudad y el campo en el socialismo; Dinero; Distribución; Dividendo; Divisa; División capitalista internacional del trabajo; División natural del trabajo; División social del trabajo; División socialista internacional del trabajo;Doble carácter del trabajo; Dumping.

E Economía nacional; Economía natural; Economía política; Ejército industrial de reserva; Elevada ganancia monopolista; Emplazamiento de la producción socialista; Empréstitos; Empréstitos del Estado; Empréstitos exteriores (internacionales); Emulación económica entre el socialismo y el capitalismo; Emulación socialista; Engels, Federico (1820-1895); Equivalente general; Esfera no productiva; Esfera productiva;Especialización de la producción; Estado de democracia nacional; Estados rentistas; Estímulos materiales y morales del trabajo en el socialismo; Experimento económico; Explotación del hombre por el hombre; Explotación capitalista; Explotación colonial;Exportación; Exportación de capitales; Exportación de mercancías bajo el capitalismo; Expropiación.

F Fetichismo de la mercancía, Finanzas, en el socialismo; Fisiócratas; Fondo de acumulación; Fondo de consumo; Fondos; básicos; Fondos de circulación; Fondos de producción; Fondos de rotación; Fondos sociales de consumo; Formación económico-social; Formas del valor; Fourier, François-Marie Charles (1772-1837); Fuerza de trabajo;Fuerzas productivas; Función económica del estado socialista; Funciones del dinero.

G Ganancia; Ganancia comercial; Ganancia de fundador; Ganancia del empresario;Gastos de circulación; Gastos de producción; Gastos netos de circulación.

H Hansen, Alvin (n. en 1887); Herzen, Alexandr Ivánovich (1812-1870); Hilferding, Rudolf (1877-1941); Hobson, John Atkinson (1858-1940).

I Imperialismo; Importación; Industrialización; Industrialización capitalista; Industrialización socialista; Inflación; Ingreso neto centralizado del estado; Ingreso neto de la empresa estatal; Ingreso neto de la sociedad socialista; Ingresos reales de la población bajo el socialismo; Instrumentos de producción; “Integración” monopolista; Intensidad del trabajo; Intensificación de la producción agrícola; Interés, bajo el capitalismo; Inversión de capitales.

J-K Jornada de trabajo; Kautsky, Karl; Keynes, John Maynard (1883-1946).

L Lassalle, Ferdinand (1825-1864); Lenin, Vladimir Ilich (1870-1924); Letra de cambio; Ley capitalista de la población; Ley de la acumulación socialista; Ley de la circulación del dinero; Ley de la correspondencia entre las relaciones de producción y el carácter de las fuerzas productivas; Ley de la desigualdad del desarrollo económico y político de los países capitalistas en el período del imperialismo; Ley de la distribución con arreglo al trabajo; Ley de la elevación incesante de la productividad del trabajo; “Ley de la fertilidad decreciente del suelo”; Ley de la tendencia decreciente de la cuota de ganancia; Ley del desarrollo planificado de la economía nacional; Ley del desarrollo preferente de la producción de medios de producción; Ley del valor; Ley económica fundamental del capitalismo; Ley económica fundamental del socialismo; Leyes económicas; Ley general de la acumulación capitalista; Ley socialista de la población; Luxemburgo, Rosa (1871-1919).

M Malthus, Thomas Robert (1766-1834); Manufactura; Marx, Carlos (1818-1883); Medios de producción; Medios de rotación; Medios de trabajo; Mercado; Mercado capitalista mundial; Mercado interior; Mercado socialista mundial; Mercancía; Mercantilismo; Método de balances en la planificación; Método de la economía política; Métodos matemáticos en la economía; Militarización de la economía bajo el imperialismo; Mill, John Stuart (1806-1873); Modo capitalista de producción; Modo comunista de producción; Modo de producción; Modo de producción de la comunidad primitiva; Modo esclavista de producción; Modo feudal de producción; Monopolio capitalista; Monopolio de la propiedad privada sobre la tierra; Monopolio de la tierra como objeto de explotación; Moro, Tomás (1478-1535).

N Nacionalización; Nacionalización capitalista; Nacionalización de la tierra; Nacionalización socialista; Neocolonialismo; Neomalthusianismo; Nivelación del desarrollo económico de los países socialistas.

O  Objeto de trabajo; Oligarquía financiera; Oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo físico; Oposición entre la ciudad y el campo; “Outsiders”; Owen, Robert (1771-1858).

P Paquete de control de las acciones; Paro forzoso; Paro forzoso crónico; Patrón de precios; Período de trabajo; Período de transición del capitalismo al socialismo; Petty, William (1623-1687); Plan cooperativo de Lenin; Planificación corriente; Planificación de la economía nacional; Planificación de perspectiva; Plejánov, Gueorgui Valentínovich (1856-1918); Plusproducto; Plusvalía; Plusvalía absoluta; Plusvalía extraordinaria; Plusvalía relativa; Política económica; Precio; Precio de la tierra; Precio de monopolio;Precio de producción; Prestación personal; Presupuesto; Presupuesto estatal de la U.R.S.S.; Producción; Producción capitalista maquinizada; Producción global; Producción industrial combinada; Producción mercantil; Producción mercantil simple; Productividad del trabajo; Producto necesario; Producto social global; Progreso técnico; Proletariado; Propiedad; Propiedad capitalista de estado; Propiedad cooperativa; Propiedad personal; Propiedad socialista; Propiedad socialista estatal; Proudhon, Pierre-Joseph (1809-1865).

Q Quesnay, François (1696-1774).

R Radíschev, Alexandr Nikoláievich (1749-1802); Reformas agrarias; Régimen capitalista en la agricultura; Relaciones de producción; Renta; Renta absoluta; Rentabilidad; Renta del suelo, en el capitalismo; Renta de monopolio; Renta diferencial I; Renta diferencial II; Renta diferencial, en el capitalismo; Renta diferencial, en el socialismo; Renta feudal del suelo; Renta nacional; Reproducción; Reproducción capitalista ampliada; Reproducción capitalista simple; Reproducción socialista ampliada; Reservas estatales de mano de obra; Ricardo, David (1772-1823); Riqueza nacional; Rotación del capital.

S Saint-Simon de Rouvroy, Claude-Henri (1760-1825); Salario, en el capitalismo; Salario, en el socialismo; Salario nominal; Salario real; Say, Jean Baptiste (1767-1832); Sindicato; Sismondi, Leónard Simonde de (1773-1842); Sistema automático de maquinaria; Sistema capitalista de economía mundial; Sistema colonial del imperialismo; Sistema monetario; Sistema socialista de economía nacional; Sistema socialista mundial de economía; Smith, Adam (1723-1790); Socialismo; “Socialismo cooperativo”; Socialización de la producción; Sociedad anónima; Struve, Piotr Berngardovich (1870-1944); Sub-utilización crónica de las empresas; Superpoblación agraria; Superpoblación estancada; Superpoblación flotante; Superpoblación relativa.

T  Tarea económica fundamental de la U.R.S.S.; Tendencia histórica de la acumulación capitalista; Teoría de la “Dispersión de la propiedad”; Teoría de la “Revolución de los gerentes”; Teoría de la “Revolución en los ingresos”; Teoría del “Capitalismo popular”;Teoría del “Estado del bienestar general”; Teoría del “Pleno empleo”; Tiempo de circulación del capital; Tiempo de producción bajo el capitalismo; Tiempo de rotación del capital; Tiempo de rotación de los fondos de producción; Tiempo de trabajo individual; Tiempo de trabajo necesario bajo el capitalismo; Tiempo de trabajo socialmente necesario; Tiempo libre, en el socialismo; Tipo económico; Títulos de crédito a la orden; Trabajo; Trabajo abstracto; Trabajo complejo; Trabajo comunista; Trabajo concreto; Trabajo directamente social; Trabajo materializado; Trabajo necesario; Trabajo pasado; Trabajo privado; Trabajo productivo y trabajo no productivo, en el socialismo; Trabajo simple; Trabajo socialmente necesario; Trabajo vivo; Transformación socialista de la agricultura; “Trudodién”; Trust; Tugán-Baranovski, Mijaíl Ivánovich (1865-1919).

U-V-Z Uniones monopolistas de estado internacionales; Unión personal; Valor; Valor de uso; Valor social (de mercado); Vía no capitalista de desarrollo; Vorontsov, Vasili Pávlovich (1847-1918); Ziber, Nikolái Lvánovich (1844-1888).

La Izquierda Autónoma también llora – El Mostrador

El problema político e ideológico de la ultraizquierda, es sin duda un asunto clásico en el debate ideológico dentro del campo de la izquierda, reside en cómo ser más izquierdista que todos los izquierdistas, cómo situarse a la izquierda de todas las izquierdas para aparecer más izquierdista ante la opinión pública o ante “las masas”, un dilema que no es sólo semántico, sino que profundamente político.

Como lo muestra la literatura política clásica del marxismo, los riesgos de personalismo (recordar por ejemplo, la vieja polémica por el “culto de la personalidad” entre chinos y soviéticos en los años cincuenta y sesenta del siglo XX) siempre persiguen a los grupos de la ultraizquierda y de la izquierda en general: el riesgo inminente de convertirse en movimientos o grupos que dependen y funcionan subyugados por el caudillismo de un solo personaje casi mesiánico que funda, organiza, lidera y representa al movimiento, perdiéndose o diluyéndose la organización colectiva.

El autonomismo del siglo XXI es la cara postmoderna del anarquismo del siglo XIX, es la ideología que ataca al Estado, a todo el Estado, a todo Estado, que apunta a destruir el Estado, a destruir todo Estado, en nombre de la base y de las asambleas de base.  Como consecuencia de este “autonomismo basista y asambleista” esos movimientos tienden a diluirse y enredarse en permanentes polémicas internas que no concluyen sino en la acción pura y directa, sin una organización estable y consistente que sustente el movimiento.

¿No es una contradicción ideológica de los “autonomistas” criticar a todos los partidos políticos y al mismo tiempo tratar de formar un partido político?

Leemos hoy en El Mostrador:

La Izquierda Autónoma también llora.

“Sin escribir una línea, se podría decir que la crisis de la Izquierda Autónoma tuvo su propio relato en las redes sociales.

El peak fue el viernes 20 de mayo, cuando un grupo de Nodo XXI –la Fundación de “pensamiento” ligada a la IA– llegó hasta las oficinas del Ministerio de Educación para reunirse con la ministra Adriana Delpiano. La foto era esta: la ministra con un chaquetón rojo hablando ante la prensa; detrás, Carlos Ruiz Encina –fundador de la IA y director de Nodo XXI– y otra figura emblemática del autonomismo: Andrés Fielbaum, quien sucedió a Gabriel Boric al frente de la FECH.

El encuentro dejó en evidencia que las grietas que dividen a los dos poderosos grupos al interior de la IA no se taparían con nada. El medio electrónico El Desconcierto –ligado a Rodrigo Ruiz, hermano de Carlos Ruiz– fue directo en titular: “Inesperada reunión entre Izquierda Autónoma y el Mineduc: Ni Confech ni Boric sabían”. En el Facebook de la IA, el mismo Gabriel Boric posteó a los pies de la foto donde aparecía la ministra recibiendo a Nodo XXI: “Estimad@s administradores de esta página, al igual que much@s de los militantes de Izquierda Autónoma que aquí han expresado su molestia, les ruego eliminen esta publicación considerando que el documento que presentaron en el Mineduc es desconocido no solo por gran parte de la militancia, sino más grave aún, por la mayoría de nuestros compañeros y compañeras que militan en el frente estudiantil y educacional”.

La última reserva de leña, ya había sido lanzada a la hoguera.

Las tensiones eran antiguas. Diferencias en la forma de abordar la Reforma Educacional, el proceso constituyente, elegir la vía electoral con Gabriel Boric en al Parlamento, escuchar realmente a las bases, son aspectos que finalmente afectaron al proyecto común. “Creo que las constantes faltas de respeto a la democracia interna han hecho imposible definir un quehacer único, que es condición básica para fundar un partido. Evidentemente el quiebre es una posibilidad”, señala Andrés Fielbaum.

Si se pudiera resumir cómo se dibuja la división de la Izquierda Autónoma, se podría decir que en un lado está el tronco histórico, el descolgado de la Zurda, Carlos Ruiz Encina, militantes emblemáticos de la movilización de 2011 y líderes estudiantiles –hasta Camila Rojas–. En la otra vereda quedan organizaciones que se querían sumar en el último tiempo a la apuesta de la IA, militantes de Valparaíso y Rodrigo Ruiz Encina.

Para los militantes de base, no se trata de un quiebre ideológico, sino más bien de una forma de construcción, un debate que “además hasta ahora solo ha sido dado por redes sociales y no en asamblea”, señala un dirigente.

La Izquierda Autónoma siempre se movió solo en el mundo estudiantil, pero cuando Boric resultó electo, decenas de personas se quisieron sumar al proyecto –incluso ingresó Javiera Vallejo, hermana de Camila, y Nicolás Grau, quien había sido presidente de la Fech con la Nueva Izquierda Universitaria– y se buscó comenzar a construir una organización que rebasara lo meramente estudiantil. Para esto, la IA hizo un proceso de convergencia en marzo, se formaron listas y se hicieron elecciones en busca de una dirección ejecutiva y una ampliada; una jugada en la que las divisiones internas se hicieron más evidentes.

Hay quienes señalan que en este escenario, la figura de Gabriel Boric es clave, pero también móvil. Sin embargo, otros lo sitúan sin excusas del lado de Rodrigo Ruiz y no de Nodo XXI, think tank del grupo, del cual se distanció hace meses. “Prefiero dar un debate al interior de mi organización antes que dar declaraciones a la prensa”, dice Boric.

Ad portas de lo que pareciera ser un quiebre definitivo, Fielbaum cree que uno de los riesgos grandes que aparecieron en el último tiempo fue el “caudillizarse, lo cual no es responsabilidad exclusiva de Boric. Diría que él tomó una posición frente a las discusiones internas, que sistemáticamente se mostró minoritaria en el autonomismo”.

-¿Cuál es esa posición?
-Creo que ellos son mejores voceros de su posición que yo. Yo la describiría como una posición que prioriza las incursiones electorales como manera de crecer. Por ejemplo, la molestia con la reunión del viernes la pondría en esos códigos. Para nosotros lo mejor que puede hacer Izquierda Autónoma es presionar para que este gobierno no termine sin la reforma por la que tanto hemos peleado, pero que esa reforma expanda la educación pública de modo de efectivamente lograr hacer retroceder el mercado. Pero priorizando los resultados electorales, sería conveniente que no haya reforma para capitalizar ese malestar. Allí tenemos una diferencia fundamental –cierra Fielbaum.

Los caminos de la izquierda

Izquierda Autónoma, al igual que otras fuerzas políticas emergentes –como Revolución Democrática, Izquierda Libertaria y otros sectores ligados al mundo estudiantil, por ejemplo, la Unión Nacional Estudiantil–, viven procesos de maduración política y constitución de su base orgánica.

Este proceso, para el sociólogo Alberto Mayol, siempre es complejo y trae consigo tensiones propias de lo que significa llevar la consolidación de un proyecto que pasa a jugar a la cancha de la política amplia. “Las fuerzas políticas nuevas siempre tienen un problema, ya que parten de la nada y eso es complicado en general”, señala Mayol.

Bajo este contexto la labor de actuar como un impugnador es fundamental, pero es un “ejercicio muy sofisticado” y complejo, a juicio del sociólogo. Dicha labor pasa por definir una estrategia que “busca generar nuevas estructuras de poder y eso no es nada fácil”, puntualiza, ya que constantemente ronda el fantasma de evadir la construcción política más pesada y avanzar hacia el mundo de la propaganda política y la estrategia netamente comunicacional.

Para Mayol este trabajo de base fuera del sistema político está avanzado en el mundo estudiantil y sindical, pero no es suficiente. Tampoco lo ha sido el rol impugnatorio desde fuerzas como Izquierda Autónoma y esto trae consigo contradicciones internas. “Echo de menos una labor de hostigamiento de la élite principal, cuando quieres atacar una élite tienes que ser particularmente asertivo y agresivo para poder ir por los puntos más críticos de esa élite”, indica Mayol, al tiempo que agrega que, en el caso de la IA y otras fuerzas, las mayores impugnaciones han sido limitadas.

Otro aspecto que tensiona al mundo autonomista radica entre establecer una política de masas u otra más reducida. Un debate “que tuvieron en algún momento los partidos que vienen del mundo estudiantil, le pasó incluso a la UDI (…) hay una visión contrapuesta entre quienes buscan salir y los que quieren mantenerse construyendo en su propio lugar”.

Para los militantes de base, no se trata de un quiebre ideológico, sino más bien de una forma de construcción, un debate que “además hasta ahora solo ha sido dado por redes sociales y no en asamblea”, señala un dirigente. La Izquierda Autónoma siempre se movió solo en el mundo estudiantil, pero cuando Boric resultó electo, decenas de personas se quisieron sumar al proyecto –incluso ingresó Javiera Vallejo, hermana de Camila, y Nicolás Grau, quien había sido presidente de la Fech con la Nueva Izquierda Universitaria– y se buscó comenzar a construir una organización que rebasara lo meramente estudiantil. Para esto, la IA hizo un proceso de convergencia en marzo, se formaron listas y se hicieron elecciones en busca de una dirección ejecutiva y una ampliada; una jugada en la que las divisiones internas se hicieron más evidentes.

Para Mayol, en general “Izquierda Autónoma ha hecho un trabajo súper interesante”, pero le falta avanzar en la siguiente etapa, lo que queda evidenciado en “no tener una estrategia clara ante las municipales, eso no es excusable, si tú quieres tener un rol en la historia y vas a asumir la ruta electoral, tienes que ir. No puede ser que hace un mes sale un reportaje en que Carlos Ruiz prácticamente es proclamado como candidato presidencial y prácticamente el partido no lo respalda”.

Finalmente, el sociólogo indica que “las contradicciones existenciales internas les han generado daño, pero es un aprendizaje de grupos políticos que están empezando y que han tenido resultados sobresalientes”.

Posiciones encontradas

Desde el sector lejano a Nodo XXI, Andrea Salazar, miembro de la Dirección Ejecutiva de Izquierda Autónoma, admite que existe “una crisis al interior de nuestra organización, tanto de construcción orgánica como política”.

Para este sector, a nivel orgánico la diferencia reside en el “cómo construir organización, una alternativa radicalmente democrática debe pasar sus decisiones por las bases, que la soberanía está en la militancia y ahí se dan años de una militancia poco crítica, que delega la elaboración en algunos”. Desde el lado más político, “Fuerza Autonomista –sector de Nodo XXI– se sitúa en el escenario político desde una parcialidad que es desde el mundo estudiantil. Aunque es esencial, la disputa de un partido político tiene que ser contra el neoliberalismo. Hay otros campos de disputas, como el debate constituyente, territorial y sectorial, como la lucha por el agua, feminista, y allí hemos tenido las más grandes diferencias”, explica.

Ante el desencuentro de la disputa electoral, Andrea Salazar señala que como sector creen “que sin duda las luchas territoriales hoy se cruzan por la coyuntura municipal. A través de la disputa municipal se pueden construir espacios que son próximos a la vida cotidiana de las personas, donde vayamos proponiendo proyectos de transformación a la sociedad”.

Según Salazar, “de algún modo ellos (Fuerza Autonomista) ven que la política está muy deslegitimada y que el escenario municipal no nos permitiría dar esa disputa como un actor político relevante. Nosotros vemos que hay un escenario complejo, pero debemos ver cómo somos capaces de generar un proyecto que genere alternativa a los proyectos locales”.

El Proceso Constituyente también ha traído tensiones, mientras un sector estableció la necesidad de restarse del proceso levantado por el Gobierno, Salazar explica que “los movimientos sociales y actores políticos emergentes deben participar del proceso político constituyente. No es posible que estos actores se resten a priori, sino que hay que ver la forma en la que podemos ir articulando a la sociedad a través de discusiones que engloben a la sociedad en su conjunto, elaborando una propuesta de país, independiente de ser parte de los cabildos, obviamente con desconfianza del gobierno, pero sí puede ser un espacio para encontrarse con personas que no necesariamente son parte de una organización política y social”.

A esto se suma la centralidad de las luchas. Para Andrea es fundamental la diferencia a la hora de incluir “perspectivas que no habían sido incorporadas en la izquierda del siglo XX”, como las luchas feministas y medioambientales, lo que no es centralidad para el sector de Fuerza Autonomista, según señala.

Pero además hay distancias ideológicas respecto a lo que es el autonomismo, “una organización autonomista tiene que tener la soberanía en las bases, en la militancia, por lo tanto tenemos que redefinir lo que comprendemos por democracia”. Andrea indica que hay “una división brutal social del trabajo. Hay algunos que ejecutan la política y otros que elaboran la política y eso hace crisis en estos momentos”.

A pesar de reconocer que están en una crisis, Andrea Salazar ve una salida política: “Creemos y tenemos la convicción de que para superar este momento de crisis hay que convocar a un congreso refundacional y eso implica que todos los autonomistas discutamos sobre el futuro de nuestra organización, la orgánica, el plan político y que a partir de eso demos una nueva orgánica, porque creemos que la actual tiene una serie de vicios en su origen”.

Desde la otra vereda, la mirada de Fielbaum es menos conciliadora respecto al futuro de la IA. “Nuestro proceso de intentar converger, ciertamente no funcionó. Desde un comienzo se hicieron evidentes las importantes diferencias políticas. En esa línea, fueron importantes los procesos de discusión interna y las asambleas nacionales que tuvimos en 2015 y 2016”, señala.

A la hora de revisar escenas que identifican, pero a la vez separan a cada grupo, Fielbaum cree que hay hitos que entregan luces. “Por ejemplo, ciertas definiciones electorales empujadas sin consenso interno y muy propias de la lógica de proyectarse desde las mismas elecciones y no entender estas como una consecuencia de procesos previos de lucha social que encuentran su expresión ya sea en las parlamentarias o municipales. Durante el 2015, por ejemplo, la participación de un sector de la mesa en 123xÑuñoa –plataforma electoral compartida con la Concertación– y el lanzamiento de Temuko Participa junto al PRO, en medio de las investigaciones por SQM”, aporta datos.

“En suma, habiendo planes contradictorios para este año, en lugar de resolverlos para definir una política unitaria, se decidió actuar por la vía de los hechos consumados”, sentencia Fielbaum.