Una nueva convergencia política y social por los cambios

En un escenario político como el actual en Chile, caracterizado por la dispersión y la incertidumbre la idea de un bloque o convergencia política y social por los cambios, responde al nuevo contexto creado por la derrota de la Nueva Mayoría y del campo progresista en las presidenciales de 2017 y a la necesidad de un nuevo reagrupamiento que dé cuenta del nuevo escenario político.

El período que se abre, en una sociedad que se encuentra en pleno cambio social y cultural, se caracteriza por una nueva politización de las juventudes, la mayor incidencia de las clases medias aspiracionales y los segmentos juveniles millenials, por el envejecimiento de la población, tendencia que otorga a los segmentos de tercera edad una mayor incidencia y presencia electoral, los actores políticos deben interpretar dichos cambios para reinventarse y conducir los cambios desde la acción política y los territorios y desde la conquista de los sentidos y significados culturales en la sociedad.

La derrota política de 2017 se explica, entre otros factores, por las notorias divisiones en el campo de la centro izquierda, en una serie de candidatos distintos aunque sus propuestas programáticas presentaban amplias coincidencias, por una tentativa estratégica de quebrar a la Nueva Mayoría y debilitar al gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet poniendo en tensión el propio programa acordado y sus principales reformas, por la falta de entusiasmo de la militancia progresista con la candidatura presidencial que llegó a segunda vuelta, por la decisión de impedir la realización de una elección primaria que permita configurar una candidatura presidencial y una lista parlamentaria única.

No deja de ser paradójico que el campo de la centro izquierda y de las izquierdas lograron instalar -desde las movilizaciones sociales y la acción política- las ideas del cambio contenidas y materializadas en el programa de Bachelet 2, pero deberán defender ese legado desde la oposición al gobierno conservador.

Hubo numerosos momentos durante el Gobierno de la Presidenta Bachelet en que los partidos que formaban la coalición de gobierno no mostraron la suficiente lealtad y coherencia ante su propio gobierno y actuaron más como opositores disfrazados, de tecnócratas neutrales o como gobiernistas tibios entre las 08 de la mañana y las 5 de la tarde.

chess-game-1906561_960_720

La ciudadanía rechaza y sanciona las divisiones, las medias tintas, los matices y castiga el espectáculo mediático de los conflictos entre actores políticos.

Para las fuerzas sociales y políticas de izquierda, una de las lecciones de la derrota de 2017 es la necesidad de reafirmar su convergencia estratégica desde la perspectiva de impulsar los cambios que la ciudadanía reclama, entre aquellas fuerzas que están política, ideológica y socialmente decididas a empujar unidas y lealmente el logro de esos cambios, sin matices ni renuncias.

Se trata de un proceso lento y gradual de diálogo y de rearticulación de los actores políticos y de los actores sociales: un nuevo espacio de encuentro entre la militancia política y la militancia social, entre los partidos y los movimientos sociales, encuentro en el seno de las demandas y exigencias y aspiraciones más sentidas de los ciudadanos.

El cambio de escenario político desde ahora tendrá sin dudas consecuencias para los más importantes movimientos sociales que hoy cursan en Chile.  Si bien la mayoría de esos movimientos consideraban insuficientes los avances que el gobierno de Michelle Bachelet habñia logrado instalar en materia de derechos sociales (un punto crítico en la relación entre esas dirigencias sociales y el gobierno de Bachelet), veían también en Alejandro Guillier como una esperanza posible para que sus demandas no desaparezcan de la agenda política y mediática. Entre el gradualismo realista de aceptar lo avanzado (que ya significó mover la frontera de lo posible, por ejemplo con la gratuidad y los cambios en el sistema político)) y el ultrismo de exigir todo aquí y ahora, los movimientos sociales perdieron una oportunidad.

Ahora, ante un nuevo escenario de cuatro años de piñerismo, las organizaciones sociales tendrán que repensarse y replantear su estrategia para seguir dando la pelea en un contexto aún más adverso.

El surgimiento del Frente Amplio a la escena política constituye un desafío y una oportunidad para el campo del progresismo y de la centro-izquierda en nuestro país: un desafío para leer e interpretar los cambios sociales y culturales que están sucediendo desde nuevos segmentos y colectivos de la ciudadanía, y una oportunidad para expandir el campo de la centro izquierda y de las izquierdas, el campo de los que desean empujar los cambios, sobre la base de coincidencias programáticas y de contenido, de ideas y propuestas, de agendas comunes.

LA CONVERGENCIA POLÍTICA.

Una de las finalidades estratégicas del bloque social y político por los cambios es la necesidad de los actores políticos de la izquierda democrática en Chile de diferenciarse en términos políticos y programáticos, marcando su sello de identidad respecto de los demás actores sociales y políticos, y la necesidad de impulsar una agenda de acción política, social y territorial y proponga al país un programa de transformaciones que proyecte en el tiempo la obra y el legado del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, fijando nuevos horizontes de cambio social.

El concepto de un nuevo bloque social y político por los cambios contiene la idea de desarrollar un esfuerzo de convergencia programática y político-social entre los actores políticos del campo progresista y de izquierda, para la construcción de un conglomerado que integre principalmente a los partidos Socialista, Por la Democracia, Comunista, Radical, la Izquierda Ciudadana y el PAIS Progresista.

LA CONVERGENCIA PROGRAMÁTICA.

Las derrotas y el recuerdo del pasado no son suficiente materia crítica para construir alianzas duraderas.

Creemos que es posible construir una nueva convergencia por los cambios, a partir del reconocimiento y la defensa de los logros y avances del Gobierno de Michelle Bachelet y de las coincidencias programáticas de los candidatos del campo progresista.

El nuevo bloque social y político por los cambios, se orienta a recoger y hacer suyas las grandes demandas y aspiraciones de los movimientos sociales del decenio reciente: una nueva Constitución para construir un Estado Social de Derecho, educación pública, gratuita, laica y de calidad, una salud pública gratuita y de calidad, así como el fortalecimiento y expansión de la democracia y la vigencia de los derechos humanos en Chile.

Habrá que recuperar los sentidos culturales y significados del cambio en la sociedad, dando una batalla cultural e ideológica de largo aliento.

Las fuerzas de izquierda en Chile, como lo demuestran las experiencias históricas de los gobiernos del Presidente Pedro Aguirre Cerda y Salvador Allende, por convicción y por trayectoria hoy, comparten el compromiso irrenunciable con la defensa irrestricta de los derechos humanos en la sociedad chilena y quienes comprenden la defensa y fortalecimiento de una democracia representativa y participativa y el sistema de partidos políticos como el mejor mecanismo para realizar transformaciones sociales en el país.

Los partidos y movimientos de izquierda de esta convergencia poseen como sello de identidad y como patrimonio irrenunciable un historial impecable de respeto y convicción democrática, ya que ninguno de ellos ha participado en aventuras sediciosas o golpistas ni en violaciones a los derechos humanos.

Estas fuerzas sociales y políticas por los cambios entienden además la inclusión social y el crecimiento económico inclusivo y sustentable como estrategias que deben reforzarse recíprocamente, como garantía de un desarrollo humano sustentable.

Esta nueva coalición se sustenta en la convergencia de los programas presidenciales de Alejandro Guillier, Marco Enríquez Ominami y Alejandro Navarro.

Los tres programas progresistas de 2017 comparten conceptos y propuestas coincidentes. Así el programa de Marco Enriquez Ominami plantea:  “Es hora de que Chile deje atrás los discursos anacrónicos y antagónicos, propios de la Guerra Fría. Creo en la necesidad de un mercado fuerte, regulado por un Estado que represente a todos los chilenos, y no los socios o amigos del Presidente de turno. Creo en la urgencia de avanzar hacia una prosperidad para todos, con sentido de responsabilidad. Pues sería poco realista prometerles a los chilenos que todo cambiará en cuatro años. Sabemos que no es así. Pero lo que sí sabemos, es que los sellos, rumbos y definiciones estructurales, pueden realizarse en un periodo de cuatro años, después de lo cual es tarea de las generaciones futuras velar por la continuidad de ellas.”

A su vez, el programa de Alejandro Navarro plantea: “Las demandas más sentidas de nuestro pueblo están limitadas por el actual marco regulatorio que rige a nuestro país, la Constitución de 1980, creada y aprobada en plena dictadura militar. Hoy, luego de casi 30 años desde el retorno a la democracia, es de vital importancia generar una Nueva Constitución, basada en principios democráticos, con más participación, equidad, libertad y transparencia para el Estado.

Nuestro Programa de Gobierno pretende ser la base para trabajar, dialogar y construir, en conjunto a todas las chilenas y chilenos, un camino de profundización de la democracia, de construcción de mayor igualdad social y económica, de recuperación de recursos naturales, de creación de crecimiento sustentable, de respeto irrestricto a los Derechos Humanos, haciendo que la soberanía de este país radique en el pueblo de Chile.” 

En el programa de Alejandro Guillier se plantea: “Nos inspira la sed de justicia y libertad. A diferencia de los conservadores, sabemos que las condiciones materiales de vida limitan drásticamente la libertad de elegir de chilenos y chilenas: el imperio del dinero y del mercado impide que la gran mayoría de nuestros compatriotas pueda acceder a servicios oportunos y de calidad en salud, educación y previsión.

Las fuerzas del mercado también nos han conducido a comunas y barrios segregados, con grandes diferencias de policías, áreas verdes y espacios de cultura por habitante. Definitivamente en Chile tenemos ciudadanos de primera y de segunda clase, dependiendo de la región y del barrio en que vives y de tu posición en la escala de ingresos. Pese a avances importantes, gracias a las políticas públicas implementadas en democracia, seguimos viviendo en una sociedad intolerante a la diversidad, con una cultura machista y patriarcal que castiga a la mujer y a las opciones sexuales que cada quien quiera libremente asumir.”

El bloque social y político por los cambios se asienta en dos espacios socio-políticos complementarios: las instituciones políticas (el Congreso, los consejos regionales, los gobiernos regionales y las comunas) y los territorios y comunidades.  La acción política dentro de las instituciones se complementa y se conecta de un modo dinámico con la movilización social y ciudadana desde los territorios, a partir de las aspiraciones pendientes y las demandas no resueltas.

Manuel Luis Rodríguez U.

___________________________________________________

DOCUMENTOS DE REFERENCIA.

Programa de Gobierno de Michelle Bachelet:

http://www.gob.cl/programa-de-gobierno/

Programa de Gobierno de Alejandro Guillier:

https://alejandroguillier.cl/programa/

Programa de Gobierno de Marco Enriquez Ominami:

https://marcoenriquezominami.cl/programa/

Programa de Gobierno de Alejandro Navarro:

https://elecciones2017.servel.cl/wp-content/uploads/2017/10/Programa_Alejandro_Navarro_Brain.pdf

 

 

Reinventar la izquierda en el siglo XXI: un diálogo Norte-Sur

Una sugerente ambigüedad habita el título de este libro, en el que el verbo “reinventar” parece tener al mismo tiempo dos valores diferentes.

Uno descriptivo: el de nombrar lo que un conjunto de experiencias políticas recientes ha hecho o viene haciendo (sobre todo aquí, en la América Latina posterior al estallido del orden “neoliberal” que, con diversas variantes y matices, había dominado toda la región durante el último cuarto del siglo pasado) con las tradiciones políticas que solemos nombrar con la palabra “izquierda”.

Reinventar-la-izquierda-en-el-siglo-XXI-copia

Y otro prescriptivo: el de indicar lo que sería conveniente o necesario hacer con esas tradiciones, o a partir de esas tradiciones, para ponerlas a la altura (aquí y por todos lados, aunque en primer lugar, claro, en la vieja Europa donde la propia idea de “izquierda” inició hace algo más de dos siglos su jornada) de los desafíos de los nuevos tiempos. Que son tiempos de redefinición de la lógica de funcionamiento de la economía, desde ya, pero también, de la mano de esa redefinición (aunque había que cuidarse de convertir ese “de la mano” en la coartada o el pretexto de ningún causalismo apresurado), de trastrocamiento de las coordenadas de la vida social y cultural en su conjunto, de las formas de pensarse los problemas de la identidad individual y colectiva, los lazos de solidaridad y las miradas sobre el futuro.

Eso: el futuro, estuvo siempre en el corazón de los pensamientos que solíamos llamar “de izquierda”. Que no eran pensamientos de la gestión del mundo, del presente, sino pensamientos que buscaban en ese presente siempre injusto pero siempre –en virtud de esa misma injusticia que hacía necesaria su crítica y su amonestación– preñado de esperanza, las grietas por donde la promesa de una redención final de la humanidad pudiera hacerse audible y organizar las acciones de los hombres en el tiempo.

Lea y descargue aquí el libro:

ReinventarLaIzquierda

Las respuestas a los sepultureros de la Nueva Mayoría – El Siglo

“Chile no necesita decenas de pequeñas, aunque bien perfiladas, formaciones políticas,sino una gran coalición de centroizquierda”.

Equipo ES. Santiago. En las últimas semanas, varios personeros del oficialismo emitieron declaraciones e hicieron vocerías, disparando contra la Nueva Mayoría (NM), presagiando su sepultura o avisando que dejarían el conglomerado.

Unos optando, a veces más tácita que explícitamente, por un sendero más conservador y restituidor del marco concertacionista, y otros postulando un camino que consideran más radicalizado y queriendo generar otro espacio de alianzas con grupos de izquierda.

En el primer caso destacó el ex ministro de Defensa y de Interior de este gobierno, Jorge Burgos, quien lanzó un misil a la continuidad del conglomerado, sumándose a disparos del mismo calibre hechos con anterioridad por su camaradas de la Democracia Cristiana Gutenberg Martínez e Ignacio Walker. Burgos indicó, en entrevista a El Mercurio, que algunos “creemos que la Nueva Mayoría termina con este gobierno” y apuntó a una nueva coalición con hegemonía socialcristiana y socialdemócrata, desechando incluir al Partido Comunista (PC) porque la incidencia de esa colectividad “le hace mal al país”. Las afirmaciones fueron respaldas, como se podía esperar, por Martínez y Walker, además de los DC Jorge Pizarro, Andrés Zaldívar, Mariana Aylwin, Edmundo Pérez Yoma, entre otros. No solo eso, sino que varios pusieron a Burgos en la lista de candidatos presidenciables.

En tanto, el senador Alejandro Navarro (Movimiento Amplio Social, MAS) y el diputado Sergio Aguiló (Izquierda Ciudadana, IC), anunciaron que dejarían la Nueva Mayoría, y que buscarían otras alianzas. Extraña o paradójicamente, en ambos casos, sus colectividades rechazaron esas declaraciones y los dirigentes del MAS y la IC ratificaron que siguen en el conglomerado, que están por el cumplimiento de las reformas y contar con un programa transformador y que no tienen planificado salirse de la Nueva Mayoría, enfatizando que Navarro y Aguiló actuaron de forma individual. En el caso del senador del MAS, al igual que Burgos, se puso en la lista de aspirantes a La Moneda.

Más allá de las palabras de la contingencia, protagonismos mediáticos, aspiraciones presidenciales, operaciones políticas, polémicas tangenciales, se puso sobre el tablero de la política el tema de la proyección de la NM. Incluyendo los factores que tienen que ver con la necesidad de su continuidad, sin volver al esquema concertacionista ni irse por un camino de sectores acotados.

Junto a lo anterior, timoneles de varias de las colectividades que conforman la coalición, entre ellos Isabel Allende, del Partido Socialista (PS), Guillermo Teillier del PC, y Carolina Goic de la DC, insistieron en que un sustento determinante respecto a la NM y su proyección tienen que ver con la elaboración programática, es decir, contar con un programa que, entre otras cosas, sea la base para un posible segundo periodo presidencial de la NM.

Dirigentes y parlamentarios del conglomerado han insistido en estas semanas en la necesidad de ir dando respuestas a demandas sociales y ciudadanas, como cambiar el sistema previsional privado, asumir los déficit y graves problemas en salud y transporte, generar mecanismos reales de participación, crear marcos legales para proteger la explotación de recursos naturales como el litio y el agua, profundizar las reformas en materia educacional, ampliar los cambios en el mundo del trabajo, dotar de instrumentos y atribuciones a las regiones, contar con instrumentos de inhibición y sanción en casos de colusiones, corrupción e irregularidades en el sector empresarial-financiero, el sector público y la actividad política y continuar el proceso constituyente para arribar a una nueva Constitución.

Hay una insistencia desde la NM en cuanto a que todo ello será viable en la medida que haya un segundo gobierno de las fuerzas que componen la coalición y que persistan las actuales colectividades sumadas -e incluso otras- para generar una “mayoría política, social y electoral”.

El afán de “debilitar la base política del gobierno”.

Frente al presagio del ex ministro Burgos de fijar el fallecimiento de la NM, el presidente del PC, Guillermo Teillier, sostuvo que “él trata de debilitar la base política que sostiene el gobierno” de Michelle Bachelet. En contraste con las aseveraciones del DC, el diputado comunista dijo que “fue un acuerdo (crear la NM), se dijo (que) político programático, y mientras se lograra el programa esta coalición tenía que seguir. En reuniones posteriores se tomó el acuerdo donde se dice que esta coalición pretende prolongar en el tiempo y ojalá en un próximo periodo gubernamental”.

En ese marco, el vocero de La Moneda, Marcelo Díaz, manifestó que “todo lo que hemos logrado avanzar durante este tiempo, las importantes reformas que hemos sacado adelante ha sido gracias al concurso de los siete partidos de la coalición”.

La presidenta de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, salió a enmarcar los dichos de Jorge Burgos. “Las palabras de un militante no representan la opinión oficial de la DC” y reivindicó la fórmula de construir mayoría política para las reformas que requiere el país. “Yo no soy procomunista, pero tenemos que construir mayorías si queremos implementar proyectos políticos, y es en esa lógica que nos unimos como Nueva Mayoría”. Goic añadió: “La DC tiene domicilio conocido, y es en el espacio de la centroizquierda. Desde allí nos situamos para construir mayorías que nos permitan gobernar”.

“Una gran coalición de centroizquierda”.

En un artículo en el diario La Tercera, el ex ministro del Interior en la primera administración de Michelle Bachelet, el DC Belisario Velasco, planteó que “Chile no necesita decenas de pequeñas, aunque bien perfiladas, formaciones políticas, sino una gran coalición de centroizquierda, pues, en los agitados tiempos que corren, sólo quienes se mantienen unidos permanecen firmes. El camino propio condena a la extinción”.

Velasco sostuvo que “el problema político de la Democracia Cristiana no es la izquierda, sino los desafíos que Chile debe acometer para alcanzar una convivencia civilizada fundada en los derechos políticos, económicos sociales y culturales de las personas”.

El también ex ministro de Bachelet, Francisco Vidal, del Partido por la Democracia, indicó en una columna en el diario El Mercurio, que “la sepultara de la Nueva Mayoría no solo proviene de estos grupos de militancia democratacristiana, sino también de algunos analistas, dirigentes y ex dirigentes de la vieja Concertación”. Apuntó que, pese a realizaciones positivas de la Concertación, quienes desean restituir esa coalición, cometen un error de diagnóstico. “La Concertación fue perdiendo respaldo popular y ciudadano a través del tiempo. Además, la vieja Concertación se fue desintegrando con respecto a la plenitud que obtuvo a inicios de los años 90 en materia de fuerza política, social, electoral, cultural y partidaria”.

Vidal sostuvo que “la respuesta a lo anterior fue la construcción de una nueva alianza entre el centro, la centroizquierda y parte importante de la izquierda, que dio vida a la Nueva Mayoría”. Enfatizó: “Discrepo de estos grupos que quieren sepultar a la Nueva Mayoría. Al revés, para consolidar y proyectar las reformas que ha hecho este gobierno y los nuevos desafíos, cualquier candidato presidencial que represente a estas fuerzas el próximo año requiere a lo menos mantener, si no ampliar esta coalición, pero jamás reducirla como indican algunos de estos ‘sepultureros’”.

En una entrevista a La Tercera, la diputada del PC, Karol Cariola, enfatizó que “lo que intenta hacer Burgos y un sector de la DC es provocar para volver a la Concertación…Apuntan hacia lo mismo de los sectores más conservadores: desarmar a la Nueva Mayoría, el proyecto que más transformaciones le ha entregado a nuestro país. Muchos quisieron retornar a lo que fue la antigua Concertación, y parte de hacer este golpe al Partido Comunista, es una táctica para eso”.

Respecto al certificado de defunción que Burgos extendió a la NM, Cariola expuso que “la Nueva Mayoría es un proyecto exitoso dentro de sus procesos, básicamente ha logrado llevar adelante el cumplimiento de gran parte de los elementos programáticos” que se planteó. La diputada explicó que “no quiero decir que no hemos cometido errores…es parte de cualquier coalición” y añadió que el conglomerado como está “hace un tremendo aporte” al país.

El requerimiento de consolidación.

Enfático también fue el Ministro del Interior, Mario Fernández, de militancia democratacristiana, en reivindicar el rol del conglomerado oficialista y de centroizquierda. “Podremos discrepar con muchos camaradas -dijo en el diario La Segunda-. Pero las reformas que se han echado a andar y otras que vienen, como la reforma constitucional, requieren de consolidación, y eso trae consigo el deber de la proyección de la NM en un nuevo gobierno. Es un acto de responsabilidad con lo que hemos hecho en este Gobierno. Lo otro sería dejar trunco este esfuerzo, si es que el país cambia de rumbo”.

Respecto a vetos, como el que Burgos hizo de los comunistas, Fernández sostuvo que el camino de la NM es “con comunistas, con socialistas, con pepedés, con todos los grupos y movimientos que apoyan la Nueva Mayoría (…) porque la dimensión del esfuerzo así lo exige. No es un problema de gustos, sino de responsabilidad política. Sostener una tarea tan colosal implica llegar al final del Gobierno con la tarea cumplida y proyectarla”.

El jefe de Gabinete argumentó que “el gobierno de la Nueva Mayoría, el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet se sustentó en la más amplia coalición que ha tenido Chile. Nunca hubo una coalición tan amplia como la Nueva Mayoría. Era indispensable una mayoría así para llevar a cabo reformas tan profundas. Pero desde luego que una coalición tan amplia trae consigo mayor diversidad y hay que vivir con esa diversidad política, acostumbrarse y saber resolver diferencias”.

Frente a la opinión expresada por el diputado Sergio Aguiló, de Izquierda Ciudadana, los integrantes de la Comisión Política de esa organización –entre ellos el presidente Francisco Parraguez y el secretario general Iván Cabezas- dieron a conocer una declaración pública donde expresaron que “no tenemos duda de que el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet ha emprendido transformaciones de envergadura histórica en Chile. Por la misma razón, no tenemos ni la menor vacilación en señalar que respaldaremos a la Presidenta y su Gobierno hasta el final, lo que significa, consecuentemente, que no estamos disponibles para ninguna acción que signifique debilitar su base de apoyo político, expresada en la Nueva Mayoría”.

Indicaron, asimismo, que “desde el primer momento, teníamos plena conciencia que la Nueva Mayoría se constituye desde la diversidad y que ello implicaría una relación de unidad y debate en su interior. No podía ser de otro modo, considerando que se trata de la convergencia de fuerzas políticas más amplia que ha existido en la historia del país”.

Fuente: EL SIGLO http://www.elsiglo.cl/2016/08/16/las-respuestas-a-sepultureros-de-la-nueva-mayoria/

MUHAMMAD ALI más que una leyenda del boxeo, un luchador contra la sociedad que nos divide en clases… —

Muhammad Ali, nacido Cassius Marcellus Clay, Jr. Fue una figura social de enorme influencia en su generación, en la política y en las luchas sociales o humanitarias a favor de los afroamericanos y del islam. Y como siempre en este sitio tenemos grandes personajes que deciden hacer lo que quieren y por consiguiente ir contra la sociedad, […]

a través de MUHAMMAD ALI más que una leyenda del boxeo, un luchador contra la sociedad que nos divide en clases… —

Educación pública, gratuita, laica y de calidad

casacentraluchile

Si regresáramos un instante en el tiempo, por ejemplo al año 1965 en Chile, y cada uno de nosotros fuera un estudiante de ultimo año de la enseñanza media o secundaria, y quisiera ingresar a la Universidad, se encontraría con el siguiente panorama.

Recordemos que a lo largo de la primera mitad del siglo XX, la educación básica o primaria duraba 6 años y la educación secundaria duraba también 6 años, y que solo en 1965, bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva se cambió a un sistema con 8 años de enseñanza básica y 4 años de enseñanza media.

Para ingresar a la Universidad (sea pública o privada) el estudiante debe rendir al fin del último año de enseñanza media, la prueba de Bachillerato, una prueba escrita estandarizada dividida en tres tipos de contenidos: Matemáticas, Biología y Ciencias Sociales y Cultura.

El ingreso a las universidades públicas, que eran la mayoría, y las universidades privadas, que eran solo 3 (Pontificia Universidad Católica, Universidad Federico Santa María y Universidad de Concepción), era completamente gratuito para los estudiantes.  El estudiante que ingresaba a la universidad, a cualquier universidad en Chile,  no pagaba nada ni como matrícula ni mensualidades.

No está demás recordar entonces, que las universidades privadas en Chile como la Universidad Católica, la Federico Santa María y la Universidad de Concepción, eran gratuitas para los estudiantes, hasta 1973.

Educación superior pública, gratuita y de calidad.

“Necesitamos una fuerte movilización social que incida en la Reforma Educacional” – Camila Vallejos -Claves Magazine

La ex líder estudiantil dijo que se requieren propuestas para evitar que los cambios terminen “en una cocina en el Senado”. Explicó que parte de las demandas sociales ya han sido legisladas, pero aún no se implementan completamente señaló en entrevista a La Tercera.

2298667-camila-vallejo-300x150

Por Flor Guzmán C

———-Hoy se llevó a cabo la marcha de la CUT, a la que también se plegaron profesores y estudiantes. Estos últimos anunciaron una nueva “ofensiva” por la educación, lo que actualmente mantiene a más de 20 colegios en toma en algunas ciudades del país. El ambiente podría tensionarse aún más si las federaciones de estudiantes universitarios votan a favor el llamado de la Confech de sumarse a un paro nacional indefinido a partir de mañana. Con esta estrategia los actores sociales buscan trasladar la discusión a las calles, tal como ocurrió en 2011, con los universitarios, y en 2006 con la “revolución pingüina”. Desde del oficialismo y en su actual condición de diputada del PC, la ex presidenta de la Fech, Camila Vallejo, valora la reacción del movimiento estudiantil y destaca la fuerza de sus demandas. “Me parece legítimo que los estudiantes, de manera organizada, luchen por las causas que consideran que son justas y que son necesarias para mejorar la educación pública”.

Los estudiantes dicen presionar por demandas que no han sido consideradas y anuncian un paro indefinido, ¿cómo evalúa esto?

Este es un desafío país y me parece que así lo entienden, porque viven la educación pública en su interior y saben que necesitan una nueva estructura de financiamiento. Por lo tanto, es importante que el gobierno vaya concretando mucho más esto, que hasta el momento ha sido un espacio para estudiar un nuevo mecanismo de financiamiento. En cuanto a la movilización, sus fórmulas ya son conocidas y me parece que el objetivo que buscan todos lo compartimos.

¿Cree que aún hay muchas demandas estudiantiles que no han sido concretadas, no sólo en educación superior, sino en escolar y otras materias?

Hay muchas demandas que ya han sido legisladas, pero todavía no se implementan. Entonces queda la sensación de que no se está cumpliendo, porque muchas empiezan implementarse el próximo año, unas cuantas se han implementado este 2016 y quedan obviamente temas pendientes. Uno de los principales aspectos pendientes es toda la reforma a la educación superior y, además, desmunicipalización y el cambio al financiamiento de la educación escolar. Temas pendientes que tienen que cumplirse en este período de gobierno. Ahora, la sensación de no avance puede también deberse a la  gradualidad y los tiempos que requieren los cambios. Hay modificaciones que son mucho más estructurales y que van a tener que ir un poco más lento con la implementación.

¿Cree que el movimiento estudiantil tomará un giro como el de 2011, aumente su fuerza y se extiendan las tomas y paros?

Creo que necesitamos una fuerte movilización social en esta materia, que logre incidir y establecer los marcos de lo que debiese ser la discusión de la reforma educacional, para que no termine en una cocina en el Senado. El rol del movimiento social es muy importante. No solamente por el hecho de manifestarse, sino de recordar por qué estamos luchando y por qué estamos debatiendo lo que se debate hoy en materia educacional. Esto no salió por simple ocurrencia de una autoridad política, sino que salió de una demanda de las calles. Eso hay que recordarlo, pero no sólo con consignas, sino con propuestas e incidencia en el plano legislativo que nos permitan que esto no termine en una cocina o en una legitimización del actual modelo de mercado.

¿Qué le parece que se le haya dicho a los rectores que no habrá un  cambio estructural al sistema de financiamiento en la educación superior, considerando que es una de las principales demandas de académicos y estudiantes?

Pediría que (el Mineduc) esclarezca a qué se refieren con que no va a haber un cambio estructural a la política de financiamiento, porque ya se han introducido cambios al menos en el tema de financiamiento estudiantil. La Presidenta ha comprometido que la gratuidad va a ir sin créditos ni becas y hubo ya mediante Ley de Presupuestos un cambio semiestructural en esto que se tiene que profundizar con el financiamiento institucional.

¿Apostaría por cambiar el CAE y que los fondos vayan a gratuidad y aportes basales?

Hemos dicho que hay que desmercantilizar la educación e ir combatiendo esta lógica de competencia que se produce por la captación de recursos por estudiante. Esa lógica ha sido muy perversa para la educación, por lo tanto, la gratuidad requiere que no haya esta política de competencia, que sea un financiamiento directo y que esté acompañado de fondos que apunten al mejoramiento de la calidad de las instituciones. Sin esos recursos permanentes y asociados a un proyecto educativo de desarrollo país, creo que no vamos a hacer el cambio de paradigma que buscamos y no vamos a lograr desmercantilizar la educación.

¿Se puede considerar que la gratuidad sienta las bases hacia un cambio estructural?

Cuando la gratuidad empieza a asociar requisitos para su entrega a las instituciones de calidad y de compromiso con la educación y no con fines propios o de negocio, hay un cambio de lógica y de paradigma. Sí creo que tiene que ir asociado a más requisitos, como democracia interna, pluralismo y autonomía de las instituciones. También a la entrega de recursos del Estado a instituciones que si dicen tener fines públicos, entonces tienen que demostrarlo./La Tercera

Fuga hacia los extremos

En menos de 15 días se han producido dos quiebres dentro de los partidos y movimientos del espectro político chileno: la salida del movimiento Izquierda Autónoma que lideraba el diputado Gabriel Boric con 44 militantes de la IU,  y la salida del diputado Juan Antonio Kast con 30 militantes desde la UDI.

En ambos casos, se trata de un cuestionamiento a las lógicas políticas predominantes, y sobre todo, que coinciden en la pérdida de los valores y principios fundacionales de ambos actores políticos: dentro de la Izquierda Autónoma reclaman el riesgo de convertirse en un partido electorero y casi un “PPD más a la izquierda”, mientras que el diputado Kast y 30 militantes y dirigentes de la UDI se retiran del partido fundado por Jaime Guzmán…para intentar volver a los valores fundacionales de Jaime Guzmán.

El extremismo ideológico y el ultrismo semántico-que se caracteriza por el excesivo uso y abuso de fórmulas verbales resignificadas para producir un efecto social y mediático- son los riesgos constantes que enfrentan aquellos grupos políticos basados en una sola persona, dirigente o lider, dejando las decisiones colectivas fundamentales en un grupo reducido o en un líder único.

¿Cómo pasar de movimiento a partido político?

Eso no se hace de la noche a la mañana, como lo vimos en el caso del diputado Boric, que 24 horas después que Izquierda Autónoma le “quitó el piso”, apareció formando otro movimiento inmediatamente, sin ningún rasgo de autocrítica personal o grupal.   Izquierda Autónoma se quedó sin diputado, y el diputado se quedó sin Izquierda Autónoma.

La crítica a la UDI del diputado Kast tiene varias explicaciones: o se basa en el reclamo que ese partido habría perdido los valores esenciales de Jaime Guzmán producto de los numerosos casos de corrupción que tienen a toda su plana directiva en los tribunales de justicia y a su “imagen de marca” como partido por el suelo, o en el buen cálculo político de intentar una candidatura presidencial voluntarista, para evitar pasar por el trámite molesto de las primarias presidenciales.

La UDI se quedó sin un diputado, y el diputado se quedó sin la UDI.

Hay quienes ven detrás de ambas rupturas, vistosos ejercicios de egos personales arrastrando consigo a seguidores fieles.   La construcción de las alternativas supone un extenso proceso de retorno a la ciudadanía, a las bases de la sociedad civil, para intentar arraigar un partido o movimiento que dé algún respaldo a sus elaborados programas ideológicos.

La “fuga hacia los extremos” puede resultar en tratar de revalidar conceptos y experiencias sociales y políticas situadas en otro contexto histórico o en inventar fórmulas que lleguen hasta el purismo ideológico, el cual siempre choca con la conciencia social y sirve para satisfacer el entusiasmo de militantes sobreideologizados.   Algo así como situarse “verbalmente” más allá de la izquierda y en sus raíces verdaderas, o más allá de la derecha, en sus valores fundamentales.

Participación como palabra clave – Editorial de El Siglo, Santiago, 13 de mayo de 2016

Es una oportunidad de oro para las y los ciudadanos de incidir en los contenidos de lo que será la nueva Constitución y no debería ser desaprovechada.

Es evidente que la participación ciudadana es clave para el desarrollo de los encuentros locales y cabildos provinciales y regionales del proceso constituyente. Desde que se planteó el desafío de caminar hacia nueva Constitución, se enfatizó que la participación del pueblo será decisiva porque es la forma democrática y abierta de construir la Carta Magna.

01impreso-660x440

Se ha explicado que en esta fase la participación puede ser individual o colectiva y en ella pueden estar los trabajadores, las mujeres, los jóvenes y estudiantes, los adultos mayores, los artistas e intelectuales, los profesionales y los indígenas, militantes de partidos políticos e integrantes de organizaciones de la sociedad civil.

Sin duda que es un esfuerzo titánico dado el universo de convocados a estos encuentros y cabildos, y dado el desafío de estar convocando a millones de personas. Es, por lo demás, un proceso que se debe desarrollar en todas las regiones y en todos los rincones de Chile, parte también del reto a asumir.

El Gobierno, el Consejo Ciudadano de Observadores, agrupaciones sociales y sindicales y también partidos políticos, están realizando un gran esfuerzo por informar respecto a este proceso y alentar a la participación. Sin embargo, lo vital es que cada chilena y cada chileno tengan la voluntad de convocarse y estar presente en los encuentros locales y en los cabildos provinciales y regionales. Es una oportunidad de oro para las y los ciudadanos de incidir en los contenidos de lo que será la nueva Constitución y no debería ser desaprovechada. Habría que decir que esto, por lo demás, tiene que ver con los derechos y los deberes cívicos de las y los habitantes del país.

En este marco, no es gratuito que algunos medios de prensa estén desarrollando una línea de desinformación, de minimización y de desprecio hacia la realización de los encuentros locales del proceso constituyente y que representantes de la derecha estén declarando que todo esto es un fracaso y cuestionan los mecanismos democráticos y de participación para llegar a una nueva Carta Fundamental.

En contraste, habría que decir que lo que está en desarrollo es un enorme esfuerzo para impulsar y consagrar la participación ciudadana, y concretar el objetivo de que por primera vez en su historia, Chile tenga una Constitución con consulta al soberano, es decir, al pueblo.

Así las cosas, se está viviendo un proceso de desafío gigante que requiere del compromiso y la participación del conjunto de la sociedad, así como del esmero democrático de las instituciones del Estado, de la sociedad civil, de las colectividades políticas e incluso de los medios de comunicación. Sin perder de vista que en este proceso, se pueden expresar libremente todas las ideas y exponer abiertamente todas las propuestas de lo que se espera sea la nueva Constitución.

La Izquierda Autónoma también llora – El Mostrador

El problema político e ideológico de la ultraizquierda, es sin duda un asunto clásico en el debate ideológico dentro del campo de la izquierda, reside en cómo ser más izquierdista que todos los izquierdistas, cómo situarse a la izquierda de todas las izquierdas para aparecer más izquierdista ante la opinión pública o ante “las masas”, un dilema que no es sólo semántico, sino que profundamente político.

Como lo muestra la literatura política clásica del marxismo, los riesgos de personalismo (recordar por ejemplo, la vieja polémica por el “culto de la personalidad” entre chinos y soviéticos en los años cincuenta y sesenta del siglo XX) siempre persiguen a los grupos de la ultraizquierda y de la izquierda en general: el riesgo inminente de convertirse en movimientos o grupos que dependen y funcionan subyugados por el caudillismo de un solo personaje casi mesiánico que funda, organiza, lidera y representa al movimiento, perdiéndose o diluyéndose la organización colectiva.

El autonomismo del siglo XXI es la cara postmoderna del anarquismo del siglo XIX, es la ideología que ataca al Estado, a todo el Estado, a todo Estado, que apunta a destruir el Estado, a destruir todo Estado, en nombre de la base y de las asambleas de base.  Como consecuencia de este “autonomismo basista y asambleista” esos movimientos tienden a diluirse y enredarse en permanentes polémicas internas que no concluyen sino en la acción pura y directa, sin una organización estable y consistente que sustente el movimiento.

¿No es una contradicción ideológica de los “autonomistas” criticar a todos los partidos políticos y al mismo tiempo tratar de formar un partido político?

Leemos hoy en El Mostrador:

La Izquierda Autónoma también llora.

“Sin escribir una línea, se podría decir que la crisis de la Izquierda Autónoma tuvo su propio relato en las redes sociales.

El peak fue el viernes 20 de mayo, cuando un grupo de Nodo XXI –la Fundación de “pensamiento” ligada a la IA– llegó hasta las oficinas del Ministerio de Educación para reunirse con la ministra Adriana Delpiano. La foto era esta: la ministra con un chaquetón rojo hablando ante la prensa; detrás, Carlos Ruiz Encina –fundador de la IA y director de Nodo XXI– y otra figura emblemática del autonomismo: Andrés Fielbaum, quien sucedió a Gabriel Boric al frente de la FECH.

El encuentro dejó en evidencia que las grietas que dividen a los dos poderosos grupos al interior de la IA no se taparían con nada. El medio electrónico El Desconcierto –ligado a Rodrigo Ruiz, hermano de Carlos Ruiz– fue directo en titular: “Inesperada reunión entre Izquierda Autónoma y el Mineduc: Ni Confech ni Boric sabían”. En el Facebook de la IA, el mismo Gabriel Boric posteó a los pies de la foto donde aparecía la ministra recibiendo a Nodo XXI: “Estimad@s administradores de esta página, al igual que much@s de los militantes de Izquierda Autónoma que aquí han expresado su molestia, les ruego eliminen esta publicación considerando que el documento que presentaron en el Mineduc es desconocido no solo por gran parte de la militancia, sino más grave aún, por la mayoría de nuestros compañeros y compañeras que militan en el frente estudiantil y educacional”.

La última reserva de leña, ya había sido lanzada a la hoguera.

Las tensiones eran antiguas. Diferencias en la forma de abordar la Reforma Educacional, el proceso constituyente, elegir la vía electoral con Gabriel Boric en al Parlamento, escuchar realmente a las bases, son aspectos que finalmente afectaron al proyecto común. “Creo que las constantes faltas de respeto a la democracia interna han hecho imposible definir un quehacer único, que es condición básica para fundar un partido. Evidentemente el quiebre es una posibilidad”, señala Andrés Fielbaum.

Si se pudiera resumir cómo se dibuja la división de la Izquierda Autónoma, se podría decir que en un lado está el tronco histórico, el descolgado de la Zurda, Carlos Ruiz Encina, militantes emblemáticos de la movilización de 2011 y líderes estudiantiles –hasta Camila Rojas–. En la otra vereda quedan organizaciones que se querían sumar en el último tiempo a la apuesta de la IA, militantes de Valparaíso y Rodrigo Ruiz Encina.

Para los militantes de base, no se trata de un quiebre ideológico, sino más bien de una forma de construcción, un debate que “además hasta ahora solo ha sido dado por redes sociales y no en asamblea”, señala un dirigente.

La Izquierda Autónoma siempre se movió solo en el mundo estudiantil, pero cuando Boric resultó electo, decenas de personas se quisieron sumar al proyecto –incluso ingresó Javiera Vallejo, hermana de Camila, y Nicolás Grau, quien había sido presidente de la Fech con la Nueva Izquierda Universitaria– y se buscó comenzar a construir una organización que rebasara lo meramente estudiantil. Para esto, la IA hizo un proceso de convergencia en marzo, se formaron listas y se hicieron elecciones en busca de una dirección ejecutiva y una ampliada; una jugada en la que las divisiones internas se hicieron más evidentes.

Hay quienes señalan que en este escenario, la figura de Gabriel Boric es clave, pero también móvil. Sin embargo, otros lo sitúan sin excusas del lado de Rodrigo Ruiz y no de Nodo XXI, think tank del grupo, del cual se distanció hace meses. “Prefiero dar un debate al interior de mi organización antes que dar declaraciones a la prensa”, dice Boric.

Ad portas de lo que pareciera ser un quiebre definitivo, Fielbaum cree que uno de los riesgos grandes que aparecieron en el último tiempo fue el “caudillizarse, lo cual no es responsabilidad exclusiva de Boric. Diría que él tomó una posición frente a las discusiones internas, que sistemáticamente se mostró minoritaria en el autonomismo”.

-¿Cuál es esa posición?
-Creo que ellos son mejores voceros de su posición que yo. Yo la describiría como una posición que prioriza las incursiones electorales como manera de crecer. Por ejemplo, la molestia con la reunión del viernes la pondría en esos códigos. Para nosotros lo mejor que puede hacer Izquierda Autónoma es presionar para que este gobierno no termine sin la reforma por la que tanto hemos peleado, pero que esa reforma expanda la educación pública de modo de efectivamente lograr hacer retroceder el mercado. Pero priorizando los resultados electorales, sería conveniente que no haya reforma para capitalizar ese malestar. Allí tenemos una diferencia fundamental –cierra Fielbaum.

Los caminos de la izquierda

Izquierda Autónoma, al igual que otras fuerzas políticas emergentes –como Revolución Democrática, Izquierda Libertaria y otros sectores ligados al mundo estudiantil, por ejemplo, la Unión Nacional Estudiantil–, viven procesos de maduración política y constitución de su base orgánica.

Este proceso, para el sociólogo Alberto Mayol, siempre es complejo y trae consigo tensiones propias de lo que significa llevar la consolidación de un proyecto que pasa a jugar a la cancha de la política amplia. “Las fuerzas políticas nuevas siempre tienen un problema, ya que parten de la nada y eso es complicado en general”, señala Mayol.

Bajo este contexto la labor de actuar como un impugnador es fundamental, pero es un “ejercicio muy sofisticado” y complejo, a juicio del sociólogo. Dicha labor pasa por definir una estrategia que “busca generar nuevas estructuras de poder y eso no es nada fácil”, puntualiza, ya que constantemente ronda el fantasma de evadir la construcción política más pesada y avanzar hacia el mundo de la propaganda política y la estrategia netamente comunicacional.

Para Mayol este trabajo de base fuera del sistema político está avanzado en el mundo estudiantil y sindical, pero no es suficiente. Tampoco lo ha sido el rol impugnatorio desde fuerzas como Izquierda Autónoma y esto trae consigo contradicciones internas. “Echo de menos una labor de hostigamiento de la élite principal, cuando quieres atacar una élite tienes que ser particularmente asertivo y agresivo para poder ir por los puntos más críticos de esa élite”, indica Mayol, al tiempo que agrega que, en el caso de la IA y otras fuerzas, las mayores impugnaciones han sido limitadas.

Otro aspecto que tensiona al mundo autonomista radica entre establecer una política de masas u otra más reducida. Un debate “que tuvieron en algún momento los partidos que vienen del mundo estudiantil, le pasó incluso a la UDI (…) hay una visión contrapuesta entre quienes buscan salir y los que quieren mantenerse construyendo en su propio lugar”.

Para los militantes de base, no se trata de un quiebre ideológico, sino más bien de una forma de construcción, un debate que “además hasta ahora solo ha sido dado por redes sociales y no en asamblea”, señala un dirigente. La Izquierda Autónoma siempre se movió solo en el mundo estudiantil, pero cuando Boric resultó electo, decenas de personas se quisieron sumar al proyecto –incluso ingresó Javiera Vallejo, hermana de Camila, y Nicolás Grau, quien había sido presidente de la Fech con la Nueva Izquierda Universitaria– y se buscó comenzar a construir una organización que rebasara lo meramente estudiantil. Para esto, la IA hizo un proceso de convergencia en marzo, se formaron listas y se hicieron elecciones en busca de una dirección ejecutiva y una ampliada; una jugada en la que las divisiones internas se hicieron más evidentes.

Para Mayol, en general “Izquierda Autónoma ha hecho un trabajo súper interesante”, pero le falta avanzar en la siguiente etapa, lo que queda evidenciado en “no tener una estrategia clara ante las municipales, eso no es excusable, si tú quieres tener un rol en la historia y vas a asumir la ruta electoral, tienes que ir. No puede ser que hace un mes sale un reportaje en que Carlos Ruiz prácticamente es proclamado como candidato presidencial y prácticamente el partido no lo respalda”.

Finalmente, el sociólogo indica que “las contradicciones existenciales internas les han generado daño, pero es un aprendizaje de grupos políticos que están empezando y que han tenido resultados sobresalientes”.

Posiciones encontradas

Desde el sector lejano a Nodo XXI, Andrea Salazar, miembro de la Dirección Ejecutiva de Izquierda Autónoma, admite que existe “una crisis al interior de nuestra organización, tanto de construcción orgánica como política”.

Para este sector, a nivel orgánico la diferencia reside en el “cómo construir organización, una alternativa radicalmente democrática debe pasar sus decisiones por las bases, que la soberanía está en la militancia y ahí se dan años de una militancia poco crítica, que delega la elaboración en algunos”. Desde el lado más político, “Fuerza Autonomista –sector de Nodo XXI– se sitúa en el escenario político desde una parcialidad que es desde el mundo estudiantil. Aunque es esencial, la disputa de un partido político tiene que ser contra el neoliberalismo. Hay otros campos de disputas, como el debate constituyente, territorial y sectorial, como la lucha por el agua, feminista, y allí hemos tenido las más grandes diferencias”, explica.

Ante el desencuentro de la disputa electoral, Andrea Salazar señala que como sector creen “que sin duda las luchas territoriales hoy se cruzan por la coyuntura municipal. A través de la disputa municipal se pueden construir espacios que son próximos a la vida cotidiana de las personas, donde vayamos proponiendo proyectos de transformación a la sociedad”.

Según Salazar, “de algún modo ellos (Fuerza Autonomista) ven que la política está muy deslegitimada y que el escenario municipal no nos permitiría dar esa disputa como un actor político relevante. Nosotros vemos que hay un escenario complejo, pero debemos ver cómo somos capaces de generar un proyecto que genere alternativa a los proyectos locales”.

El Proceso Constituyente también ha traído tensiones, mientras un sector estableció la necesidad de restarse del proceso levantado por el Gobierno, Salazar explica que “los movimientos sociales y actores políticos emergentes deben participar del proceso político constituyente. No es posible que estos actores se resten a priori, sino que hay que ver la forma en la que podemos ir articulando a la sociedad a través de discusiones que engloben a la sociedad en su conjunto, elaborando una propuesta de país, independiente de ser parte de los cabildos, obviamente con desconfianza del gobierno, pero sí puede ser un espacio para encontrarse con personas que no necesariamente son parte de una organización política y social”.

A esto se suma la centralidad de las luchas. Para Andrea es fundamental la diferencia a la hora de incluir “perspectivas que no habían sido incorporadas en la izquierda del siglo XX”, como las luchas feministas y medioambientales, lo que no es centralidad para el sector de Fuerza Autonomista, según señala.

Pero además hay distancias ideológicas respecto a lo que es el autonomismo, “una organización autonomista tiene que tener la soberanía en las bases, en la militancia, por lo tanto tenemos que redefinir lo que comprendemos por democracia”. Andrea indica que hay “una división brutal social del trabajo. Hay algunos que ejecutan la política y otros que elaboran la política y eso hace crisis en estos momentos”.

A pesar de reconocer que están en una crisis, Andrea Salazar ve una salida política: “Creemos y tenemos la convicción de que para superar este momento de crisis hay que convocar a un congreso refundacional y eso implica que todos los autonomistas discutamos sobre el futuro de nuestra organización, la orgánica, el plan político y que a partir de eso demos una nueva orgánica, porque creemos que la actual tiene una serie de vicios en su origen”.

Desde la otra vereda, la mirada de Fielbaum es menos conciliadora respecto al futuro de la IA. “Nuestro proceso de intentar converger, ciertamente no funcionó. Desde un comienzo se hicieron evidentes las importantes diferencias políticas. En esa línea, fueron importantes los procesos de discusión interna y las asambleas nacionales que tuvimos en 2015 y 2016”, señala.

A la hora de revisar escenas que identifican, pero a la vez separan a cada grupo, Fielbaum cree que hay hitos que entregan luces. “Por ejemplo, ciertas definiciones electorales empujadas sin consenso interno y muy propias de la lógica de proyectarse desde las mismas elecciones y no entender estas como una consecuencia de procesos previos de lucha social que encuentran su expresión ya sea en las parlamentarias o municipales. Durante el 2015, por ejemplo, la participación de un sector de la mesa en 123xÑuñoa –plataforma electoral compartida con la Concertación– y el lanzamiento de Temuko Participa junto al PRO, en medio de las investigaciones por SQM”, aporta datos.

“En suma, habiendo planes contradictorios para este año, en lugar de resolverlos para definir una política unitaria, se decidió actuar por la vía de los hechos consumados”, sentencia Fielbaum.

Cuando el discurso de la extrema izquierda y la extrema derecha coinciden

La extrema izquierda, es decir, ese campo político y partidista de aquellos grupos o “lotes” formados por militantes inspirados por las ideas autonomistas, anarquistas, independientes y nihilistas, es un  sector de la actividad política que se alimenta del discurso anticomunista, de la retórica contraria al Partido Comunista y del ataque abierto o disfrazado contra el proyecto, las ideas, la política, los dirigentes y los militantes  comunistas.

La extrema izquierda, como lo muestra la historia política de Chile y como lo vimos durante el Gobierno de la UP, fue oposición a Salvador Allende y a la Unidad Popular y su discurso se alimentaba de la palabrería anticomunista, de una retórica contraria a los comunistas a quienes trataban de “reformistas” y de moderados.   Los antaño opositores a Allende y a la Unidad Popular, ahora, cuarenta años después, reflotan en la política chilena en otro contexto político e histórico, pero transformados en izquierdistas autonomistas y/o anarquistas y, obviamente, opositores al gobierno de Michelle Bachelet y la Nueva Mayoría.

Los cambios que quiere la ultraizquierda, los quieren aquí y ahora, todos los cambios.

En su “discurso de trinchera” de frecuente tono anticomunista, los izquierdistas de hoy, coinciden con la retórica de la ultra derecha.  Ambos sectores políticos se oponen a los cambios: unos, desde la ultra izquierda, culpando a los comunistas que las reformas no avanzan o son insuficientes; y otros, desde la ultra derecha, culpando a los comunistas que las reformas avanzan demasiado rápido.  Coinciden los ultraizquierdistas con los ultraderechistas en su discurso contra los partidos políticos y contra los políticos.

Reflexiones de un joven para la elección de una profesión – Carlos Marx

La naturaleza, en sí misma, ha determinado la esfera de la actividad en la que el animal debe moverse, y lo hace pacíficamente dentro de esa esfera, sin intentar ir más allá de ella, sin tener incluso una noción de cualquier otro campo. Al hombre, también, la Deidad dio un objetivo general: el de ennoblecerse así mismo y a la humanidad, pero Él lo dejó buscar la manera de lograr este objetivo; Él lo dejó elegir la posición social que más le satisfizo, de la cual puede fortalecerse así mismo y a la sociedad.

Esta elección es un gran privilegio del hombre sobre el resto de la creación, pero al mismo tiempo es un acto que puede destruir su vida entera, frustra todos sus planes, y lo hace infeliz. Por consiguiente, considerar seriamente esta elección es ciertamente el primer deber de un joven que está empezando su carrera y no quiere dejar sus asuntos más importantes para arriesgarse.

Todos tenemos un objetivo, que nos parece grande; y, realmente, para la convicción más profunda, es así, la más profunda voz del corazón lo declara de esta manera, la Deidad nunca deja al hombre mortal totalmente sin una guía; él habla suavemente pero con certeza.

Pero esta voz puede ahogarse fácilmente, y lo que nosotros tomamos como inspiración puede ser el producto del momento, que quizás también puede destruirse por otro. Nuestra imaginación, quizás, está en el fuego, nuestras emociones agitadas, los fantasmas revolotean ante nuestros ojos, y nos zambullimos precipitadamente en lo que nuestro impetuoso instinto sugiere, qué llegamos a imaginamos que la Deidad nos ha señalado. Pero lo que nosotros abrazamos ardientemente pronto nos rechaza y ahí vemos nuestra existencia entera en las ruinas.

Debemos examinar, por consiguiente, seriamente, si realmente hemos estado inspirados al escoger nuestra profesión, si una voz interna lo aprueba; o, si esta es un engaño, y lo que nosotros tomamos como un llamado de la Deidad fue una autodecepción. ¿Pero, cómo podemos reconocer esto, sino rastreando la fuente de la propia inspiración?

Respecto al ímpetu, este promueve la ambición, y puede fácilmente produce la inspiración, o lo que nosotros tomamos por inspiración; pero la razón no puede refrenar al hombre que es tentado por el demonio de la ambición, y se zambulle precipitadamente zambulle precipitadamente en lo que sus impetuosos instintos le sugieren: él ya no escoge su posición en la vida, ahora esta es tomada por casualidad e ilusión.

No somos llamados para adoptar la posición que nos ofrece las oportunidades más brillantes; quizás no es lo que, en la larga serie de años, podamos sostenerlo, nunca nos cansaremos, ni se diluirá nuestra pasión, nunca permitamos que nuestro entusiasmo crezca impersonalmente, excepto si vemos nuestros deseos incumplidos, nuestras ideas insatisfechas y debamos “descubrirnos” contra la Deidad y la maldición de la humanidad.

Pero no sólo es la ambición la que puede despertar el entusiasmo súbito por una profesión particular; quizás pudimos haberla embellecido en nuestra imaginación, para hacerla parecer lo más alto que la vida puede ofrecer. No hemos analizado, ni considerado la carga entera, la gran responsabilidad que se impone en nosotros; sólo lo hemos visto a distancia, y la distancia es engañosa.

Nuestra propia razón no puede aconsejarnos; para esta, la decisión no se apoya por la experiencia ni por la observación profunda, se engaña por la emoción y se deslumbra por la fantasía. ¿Entonces a quién debemos volver nuestros ojos? ¿Quién debe apoyarnos dónde nuestra razón nos desampara?

Nuestro corazón dice: Nuestros padres, que han recorrido el camino de vida y han experimentado la severidad del destino.

Y si nuestro entusiasmo todavía persiste, si continuamos amando una profesión y creemos su llamado después de haberla examinado a sangre fría, después de percibir sus cargas y dificultades, entonces debemos adoptarla, entonces nadie hará que nuestro entusiasmo nos engañe ni que la impaciencia nos lleve lejos.

Mas no siempre podemos lograr la posición a la cual creemos que somos llamados, nuestras relaciones en la sociedad están relativamente preestablecidas antes de que estemos en una posición de determinarlas.

Nuestra constitución física es a menudo un obstáculo amenazante, y no permite a nadie mofarse de sus derechos. Es verdad que podemos subir sobre esta; pero entonces nuestra caída es la más rápida de todas, de ahí que somos aventurados en construir sobre las ruinas desmenuzadas, entonces nuestra vida entera es un forcejeo infeliz entre los principios mentales y corporales. Pero aquél, que es incapaz de reconciliar sus internos elementos en pugna, ¿cómo puede resistir la tensión tempestuosa de vida, cómo podría actuar serenamente? Y es exclusivamente desde la calma que esos grandes y finos hechos pueden surgir; es el único terreno en el que las frutas maduras se desarrollan con éxito.

Aunque no podamos trabajar de largo, y casi nunca de buena gana con una constitución física que no se satisface a nuestra profesión, el pensamiento, no obstante, surge del sacrificio de nuestro bienestar ante el deber, actúa vigorosamente aunque seamos débiles. Pero si hemos escogido una profesión para la que no poseemos el talento, nunca podremos ejercerla merecidamente, comprenderemos pronto, con vergüenza, nuestra propia incapacidad y decimos que somos seres creados inútiles, los miembros de la sociedad, incapaces de cumplir su vocación. Entonces la consecuencia más natural es el desprecio de sí mismo, y qué es más doloroso, que el sentirse por todos como el menos capaz de lo que el mundo exterior puede ofrecer. El desprecio de sí mismo es una serpiente que en la vida roe el pecho de uno, a la vez que chupa la sangre de la vida del corazón y lo mezcla con el veneno de misantropía y desesperación.

Una ilusión sobre nuestro talento, para una profesión a la cual hemos examinado estrechamente, es una falta que toma su venganza sobre nosotros mismos, y aun si no se encuentra con la censura del mundo externo, que da lugar al dolor más terrible que puede infligir en en nuestros corazones.

Si hemos considerado todo esto, y si las condiciones de nuestra vida nos permiten escoger cualquier profesión que nos guste, podemos adoptar lo que nos asegura el valor más grande: aquel que está basado en las ideas de cuya verdad nos convencen completamente, que nos ofrece el alcance más amplio para trabajar para la humanidad y para nosotrosmismos, para acercarse más al objetivo general para la que cada profesión es un medio: la perfección.

El mayor mérito de un hombre es aquel que da una gran nobleza a sus acciones y a todos sus logros, que lo hacen invulnerable, admirado por la muchedumbre y que lo elevó anteriormente.

Pero el mérito solo puede asegurarse por una profesión en la que no seamos herramientas serviles, en la cual actuemos independientemente en nuestra propia esfera. Sólo puede asegurarse por una profesión que no exija actos reprensibles, ainclusive aquellos reprensibles solo en su apariencia exterior, una profesión que los mejores pueden seguir con noble orgullo. Una profesión que asegure esto en el más gran grado no siempre es la mejor, pero siempre será la preferida.

Pero así como una profesión que no nos da ninguna seguridad de su mérito nos degrada, debemos ciertamente sucumbir bajo las cargas de quien se ha basado en ideas que las reconoceremos posteriormente como falsas.

Casi no tenemos ningún recurso para la autodecepción, ¡y lo que una salvación desesperada es aquella que se obtiene por la traición de sí mismo!

Esas profesiones que no son tan envueltas en la vida misma concernientes con las verdades abstractas son las más peligrosos para el joven cuyos principios no son todavía firmes y cuyas convicciones no son todavía fuertes e inflexibles. Al mismo tiempo estas profesiones pueden parecer ser las más excelsas si han sido tomadas de raíz en nuestros corazones y si somos capaces de sacrificar nuestras vidas y todos los logros por los ideales que aspiramos en ellos.

Ellas pueden dar felicidad al hombre que tiene una vocación para estas, mas destruyen a quién los adopta imprudentemente, sin reflexión, rindiéndose al impulso del momento.

Por otro lado, tenemos más consideración en las ideas que basan nuestra profesión en darnos un alto status en la sociedad, refuerzar nuestro propio mérito, y hace nuestras acciones indiscutibles

Uno que escoja una profesión que valore favorablemente, se estremecerá a la idea de ser indigno de ella; solo actuará noblemente si su posición social es la de un noble.

Mas la guía principal que debe dirigirnos en la elección de una carrera es el bienestar de la humanidad y nuestra propia perfección. No debe pensarse que estos dos intereses pudieran estar en conflicto, que uno tendría que destruir el otro; al contrario, la naturaleza de hombre está constituída de tal modo que solo puede lograr su propia perfección trabajando para la perfección, para el bien de sus semejantes.

Si uno solo trabaja para sí mismo, quizás puede volverse un famoso del aprendizaje, un gran sabio, un poeta excelente, pero nunca puede ser perfecto, verdaderamente grande.

La historia llama a esos hombres los más grandes, los que se han ennoblecido trabajando por el bien común; la experiencia aclama como el más feliz a quien ha hecho el más grande número de la personas felices; la religión misma nos enseña que el ideal de vida por quienes todos se esfuerzan por copiar se sacrificó por causa de la humanidad, ¿y quién se atrevería a poner al nada los tales juicios?

Si en la vida hemos escogido la posición desde la cual podemos trabajar más por la humanidad, ninguna carga nos puede doblegar, porque son sacrificios en beneficio de todos; entonces experimentaremos una no pequeña, limitada, egoísta alegría, pero nuestra felicidad pertenecerá a millones, nuestros hechos se vivirán calladamente, pero por siempre por el trabajo, y sobre nuestras cenizas se verterán las ardientes lágrimas de la gente noble.

Marx

__________________________

REFLEXIONES DE UN JOVEN PARA LA ELECCIÓN DE SU PROFESIÓN – es un ensayo escrito por Marx para los exámenes escolares en El Gimnasium Real Frederick William III en Tréveris, en agosto de 1835. Solo siete páginas del examen de Marx se han conservado. El ensayo antedicho, para la elección del escritor, un ensayo en latín sobre el reino de Augusto y un ensayo religioso, un latín inadvertido, una traducción del griego, una traducción en francés, y un folio sobre matemáticas (todos publicados en Marx/Engels, Historisch-Kritische Gesamtausgabe, Erste Abteilung, Atan 1, Zweiter Halbband, Berlín, 1929, S. 164-82).

En el original hay numerosas acotaciones, presumiblemente hechas por el maestro de historia y filosofía, el entonces director de colegio del gimnasio, Johann Hugo Wyttenbach, que no se reproducen en la edición presente. Él también hizo el comentario siguiente: “Bastante bueno. El ensayo es marcado por una riqueza de pensamiento y una narración sistematizada buena. Pero generalmente el autor aquí ha cometido mucho un error ‘peculiarmente busca expresiones pintorescas detalladas para la elaboración. Por consiguiente muchos pasajes subrayan la falta la claridad necesaria y de definición; y, a menudo, la precisión en las expresiones separadas así como en los párrafos enteros”.  En inglés, este ensayo se publicó en 1961 en los Estados Unidos, en el periódico The New Scholasticism, Vol. XXXV, No. 2, Baltimore-Washington, el pp. 197-20 1, y en las Writings of the Young Marx on Philosophy and Society, Garden City, Nueva York, 1967, el pp. 35-39.

plume

La educación superior en Chile es la más cara del mundo: reflexiones en este día 11 de abril

La educación en Chile vive un período crítico, el proceso de privatización, descentralización  y financiamiento impulsado en el año 1981 por el gobierno militar, ha significado el endeudamiento progresivo de la familia chilena, particularmente en la etapa universitaria de los hijos. Diversos estudios han evidenciado que Chile es el país con mayor aporte familiar en educación  y que además cuenta con el sistema educativo más privatizado del mundo.

Ello se explica, porque el tipo de financiamiento de la educación impuesto durante los años 80 en Chile se orientó a la disminución  progresiva de la responsabilidad del Estado. En la actualidad las familias aportan en promedio con el 90% aprox.  del financiamiento del sistema de educación, mientras que el Estado sólo aporta con un 16,1% , en este sentido estamos muy lejos de la importancia otorgada a la educación en los Estados pertenecientes al  OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en donde el 70% del financiamiento de la educación de estos países  corresponde a financiamiento estatal y sólo  30% a fuentes  privadas.

 Al mismo tiempo, de acuerdo a la OCDE, la educación superior en nuestro país  es la más cara del mundo, los aranceles universitarios que paga el alumno, son más que el doble que EEUU, el triple de México, cinco  veces más que en España y dieciocho veces más que en Francia. Es decir Chile no sólo es uno de los países donde el financiamiento de la educación recae en un mayor porcentaje en el presupuesto familiar, sino además, agudizando lo anterior, en nuestro país las familias pagan los valores más altos del mundo en educación superior.

En este esquema de financiamiento las universidades privadas que se promueven como facilitadoras del acceso a la educación superior han construido un modelo de negocio que recibe no sólo el dinero de las familias, sino además financiamiento del Estado a través del CAE  (Crédito con Aval del Estado). En esta lógica de financiamiento privado y de autofinanciamiento  las universidades del Estado han sufrido los efectos de la reducción progresiva del aporte estatal que disminuyó desde un 80% en el año  1980 a un 16,1 %  en el año 2012. Esto ha implicado poner en juego no sólo la reconocida calidad de la educación pública en Chile, sino además el aumento considerable de sus  aranceles.

Si a la compleja situación en que se encuentran las familias que anhelan educación para sus hijos, agregamos los resultados del reciente estudio de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) que señala que Chile se encuentra entre las naciones medias-bajas de ingreso promedio mensual ( $490  mil pesos), nos encontramos con que un alto porcentaje de ciudadanos (aprox. 60%) no puede pagar el costo de la educación, lo que implica niveles de endeudamiento familiar tan altos que día a día hacen peligrar la estabilidad del presupuesto familiar y muchas veces hacen insostenible la posibilidad de proseguir estudios y concluir carreras a miles de estudiantes chilenos que ven frustradas sus metas de educación superior.

En definitiva nuestro sistema de educación superior es un sistema que pone en riesgo la idea de la educación como un derecho y al Estado que garantice este derecho. Pues,  en el hecho concreto la familia promedio chilena debe financiar la totalidad de la educación de sus hijos tanto si estudia en una universidad privada como estatal.

En consecuencia la demanda de educación pública y gratuita no se refiere a lo que se ha señalado engañosamente con la frase: “Es injusto que el Estado financie la educación de los más ricos”, pues diversas modalidades de financiamiento aseguran mayor equidad, de hecho en Chile existió hasta el año 1980 el arancel diferenciado, el cual promovía que los estudiantes financiaran sus estudios a partir de sus ingresos familiares, permitiendo que un alto porcentaje de estudiantes accediera a educación pública de calidad, completamente gratuita o parcialmente gratuita. 

Estos temas tan relevantes para la ciudadanía en general, resultan particularmente críticos para la comunidad magallánica, la que se enfrenta a un doble esfuerzo cuando se trata de financiar estudios universitarios. Es por ello que urge implementar un sólido sistema de educación superior en la región que permita que los estudiantes magallánicos accedan a educación gratuita y de calidad con una amplia oferta académica, ya no bajo la lógica de la oferta y la demanda, sino bajo el principio de posibilitar a los jóvenes una verdadera  libertad de oportunidades.  Lo que sin duda, se constituirá  en una oportunidad de desarrollo para la región, contribuyendo no sólo al logro personal, sino principalmente al progreso  de toda una sociedad.

EQUIPO DE COMUNICACIONES

CELULA HUMBERTO AGUILA

PARTIDO COMUNISTA DE CHILE – REGIONAL MAGALLANESacolores

El centro del debate político actual desde la izquierda

Para un amplio espectro de ciudadanos de izquierda y progresistas en el Chile de hoy, el centro del debate gira en torno a dos cuestiones esenciales:  la naturaleza y contenido del programa de cambios en cuanto reflejo de las demandas ciudadanas y aspiraciones del movimiento social y el tipo de coalición que permita configurar una nueva mayoría social y política, para impulsar los cambios de fondo en el país y que vayan en una dirección no-neoliberal.

Para la izquierda hoy entonces, la forma cómo se organizó o produjo el atentado del 6 de septiembre de 1986 contra el tirano Pinochet no es más que un importante dato histórico, pero que no encuentra correlato en la agenda política del presente.  Su solo enunciado incluso, viene a tensar innecesariamente la perspectiva de la unidad más amplia posible de la oposición, para asegurar una mayoría parlamentaria y avanzar hacia un gobierno de nuevo tipo, a través de la más amplia e inclusiva mayoría social y política.

Que el FPMR haya realizado tal o cual acción en 1986, o que haya sido la dirección militar del Partido Comunista quién haya ordenado la ejecución del atentado al dictador, resulta entonces un tópico de poca relevancia pero de alto impacto mediático e ideológico en el momento político actual ya que, además, entrega gratuitamente argumentos a los sectores anticomunistas que subyacen en muchos ámbitos de la política y de la oposición.

Nadie puede negar que existe en Chile todavía un anticomunismo subyacente, una suerte de discurso bipolar que se quedó “pegado” a la lógica y la retórica de la guerra fría y que asocia a los comunistas con el extremismo o con el violentismo, y por lo tanto reactivar la polémica sobre el atentado contra el dictador en 1986, poco suma a la perspectiva de construir una mayoría política y social que impulse consistentemente los cambios que demandan la ciudadanía y los movimientos sociales.

Manuel Luis Rodríguez U.

editor15

A propósito de Lincoln: carta de Carlos Marx a Abraham Lincoln en 1864

El “Mensaje” de la Asociación Internacional de Trabajadores a A. Lincoln, Presidente de los EE.UU. de noviembre de 1864, con motivo de su segunda elección al cargo de Presidente, fue escrito por  Karl Marx de acuerdo con la decisión del Consejo General, en el momento más álgido de la guerra civil esclavista de los EE.UU.

He aquí el texto de dicho mensaje:

Muy señor mío:

Saludamos al pueblo americano con motivo de la reelección de Ud. por una gran mayoría.

Si bien la consigna moderada de su primera elección era la resistencia frente al poderío de los esclavistas, el triunfante grito de guerra de su reelección es: ¡muera el esclavismo!

Desde el comienzo de la titánica batalla en América, los obreros de Europa han sentido instintivamente que los destinos de su clase estaban ligados a la bandera estrellada. ¿Acaso la lucha por los territorios que dio comienzo a esta dura epopeya no debía decidir si el suelo virgen de los infinitos espacios sería ofrecido al trabajo del colono o deshonrado por el paso del capataz de esclavos?

Cuando la oligarquía de 300.000 esclavistas se abrevió por vez primera en los anales del mundo a escribir la palabara «esclavitud» en la bandera de una rebelión armada, cuando en los mismos lugares en que había nacido por primera vez, hace cerca de cien años, la idea de una gran República Democrática, en que había sido proclamada la primera Declaración de los Derechos del Hombre [2] y se había dado el primer impulso a la revolución europea del siglo XVIII, cuando, en esos mismos lugares, la contrarrevolución se vanagloriaba con invariable perseverancia de haber acabado con las «ideas reinantes en los tiempos de la creación [19] de la constitución precedente», declarando que «la esclavitud era una institución caritativa, la única solución, en realidad, del gran problema de las relaciones entre el capital y el trabajo», y proclamaba cínicamente el derecho de propiedad sobre el hombre «piedra angular del nuevo edificio», la clase trabajadora de Europa comprendió de golpe, ya antes de que la intercesión fanática de las clases superiores en favor de los aristócratas confederados le sirviese de siniestra advertencia, que la rebelión de los esclavistas sonaría como rebato para la cruzada general de la propiedad contra el trabajo y que los destinos de los trabajadores, sus esperanzas en el porvenir e incluso sus conquistas pasadas se ponían en tela de juicio en esa grandiosa guerra del otro lado del Atlántico. Por eso la clase obrera soportó por doquier pacientemente las privaciones a que le había condenado la crisis del algodón [3], se opuso con entusiasmo a la intervención en favor del esclavismo que reclamaban enérgicamente los potentados, y en la mayoría de los píses de Europa derramó su parte de sangre por la causa justa.

Mientras los trabajadores, la auténtica fuerza palítica del Norte, permitían a la esclavitud denigrar su propia república, mientras ante el negro, al que compraban y vendían, sin preguntar su asenso, se pavoneaban del alto privilegio que tenía el obrero blanco de poder venderse a sí mismo y de elegirse el amo, no estaban en condiciones de lograr la verdadera libertad del trabajo ni de prestar apoyo a sus hermanos europeos en la lucha por la emancipación; pero ese obstáculo en el camino del progreso ha sido barrido por la marea sangrienta de la guerra civil [4].

Los obreros de Europa tienen la firme convicción de que, del mismo modo que la guerra de la Independencia [5] en América ha dado comienzo a una nueva era de la dominación de la burguesía, la guerra americana contra el esclavismo inaugurará la era de la dominación de la clase obrera. Ellos ven el presagio de esa época venidera en que a Abraham Lincoln, hijo honrado de la clase obrera, le ha tocado la misión de llevar a su país a través de los combates sin precedente por la liberación de una raza esclavizada y la transformación del régimen social.

 


NOTAS

[1] El “Mensaje” de la Asociación Internacional de Trabajadores a A. Lincoln, Presidente de los EE.UU., con motivo de su segunda elección al cargo de Presidente, fue escrito por Marx de acuerdo con la decisión del Consejo General. En el momento más álgido de la guerra civil de los EE.UU., este “Mensaje” tuvo mucha significación.-

[2] Trátase de la “Declaración de la independencia” adoptada el 4 de julio de 1776, en el Congreso de Filadelfia, por los delegados de 13 colonias inglesas en América del Norte. Se proclama en ella que las colonias norteamericanas se separan de Inglaterra para constituir una república independiente: los Estados Unidos de América. En dicho documento se formulan principios democrático-burgueses, como la libertad del individuo, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, la soberanía del pueblo, etc. Sin embargo, la burguesía y los grandes propietarios de tierras norteamericanos vulneraban desde el comienzo los derechos democráticos proclamados en la Declaración, apartaban a las masas populares de la participación en la vida política y conservaron la esclavitud. Los negros, que formaban una parte considerable de la población de la república, quedaron privados de los derechos humanos elementales.

[3] La crisis del algodón fue provocada por el cese de los envíos de algodón desde América por causa del bloqueo de los Estados esclavistas meridionales por la flota del Norte durante la guerra civil. Una gran parte de la industria de tejidos de algodón de Europa estuvo paralizada, lo cual repercutió gravemente en la situación de los obreros. Pese a todas las privaciones, el proletariado europeo apoyaba resueltamente a los Estados del Norte.

[4] La guerra civil de Norteamérica (1861-1865) se libró entre los Estados industriales del Norte y los sublevados Estados esclavistas del Sur. La clase obrera se Inglaterra se opuso a la política de la burguesía nacional, que apoyaba a los plantadores esclavistas, e impidió con su acción la intervención de Inglaterra en esa contienda.

[5] La guerra de la Independencia de las colonias norteamericanas de Inglaterra (1775-1783) contra la dominación inglesa debió su origen a la aspiración de la joven nación burguesa norteamericana a la independencia y a la supresión de los obstáculos que impedían el desarrollo del capitalismo. Como resultado de la victoria de los norteamericanos se formó un Estado burgués independiente: los Estados Unidos de América.

____________________

Fuente: http://www.marxists.org

 

Conversaciones con Maquiavelo

Tantos siglos pasados de silencio y distorsión.  Tantos años acumulados de ocultamiento y de comentarios despectivos, de burdas interpretaciones, de temor oculto.   Le temen a Maquiavelo: tanto, que se niegan a reconocer que lo leen, lo estudian y encuentran siempre razones profundas en sus perturbadoras lecciones de vida y de experiencia.

Maquiavelo el silenciado; Maquiavelo el denostado… Maquiavelo el Maldito…Niccolo Machiavelli…

Y sin embargo, el Secretario de la República florentina, silencioso y laborioso detrás de los espesos muros del Palazzo Vecchio, desde donde gobierna la Signoría, hace advertencias e imparte consejos con la simple sencillez del que posee verdades forjadas en la experiencia del acero de los cañones de la guerra y la certeza de su pluma en la política.

Entre 1498 y 1512, Niccolo Machiavelli era el secretario de confianza de la República de Florencia.

El paso del siglo XV al siglo XVI, resulta un formidable momento de cambio de época donde los reyes españoles derrotan a los musulmanes en España, el Papa reparte entre España y Portugal el inmenso territorio de América, los navegantes portugueses llegan a Asia, Hernando de Magallanes pasa del Atlántico al Pacífico, comienza el comercio de negros africanos hacia América, se fortalece el imperio árabe de Suleiman en el Mediterráneo, España y Francia se reparten Italia, Miguel Angel Buonarotti pinta el techo de la Capilla Sixtina del Vaticano, Francisco Pizarro invade y destruye el imperio inka, Hernán Cortés ocupa y destruye el imperio azteca y Lutero y Calvino inician la Reforma protestante.

Maquiavelo en pleno siglo XVI, recoge el sentimiento nacional que surge en los pueblos italianos y reclama contra las divisiones de las regiones y comarcas y asume y denuncia que una de las causas del quiebre de la unidad italiana es la existencia de los Estados pontificales, Estados políticamente organizados con ejércitos y recaudadores de impuestos para beneficio del Vaticano y su curia enriquecida y corrupta.  Cuando Maquiavelo escribe El Príncipe y éste libro se publica a principios del siglo XVI, ya América ha sido “descubierta” por los europeos, es decir, ha sido invadida y conquistada a fuerza de cañones, de alabardas, de arcabuces, de espadas y de biblias, y en poco tiempo más el oro americano [obtenido con el trabajo esclavizado de los aborígenes] llenará a raudales las tesorerías españolas, inglesas, francesas y vaticanas.

principemaquiavelo

Maquiavelo viene caminando desde hace cinco siglos por los senderos de la Política, de la Filosofía  y de la Moral y puede sentarse cualquier día en nuestra mesa, para hablar de los tiempos pasados y del tiempo futuro.

Si Nicolás Maquiavelo estuviera sentado en mi biblioteca cualquiera de estas tardes, le preguntaría ¿porqué en Política es preferible sujetarse a los hechos, a los fríos y duros hechos, antes que permanecer en la nebulosa de las promesas y en la fragilidad de las palabras y de los anuncios?  Y me contestaría que el fundamento de la práctica política se encuentra en la “veritá effetuale”, es decir que son los hechos la fuente de la verdad, la verdad fáctica de los acontecimientos tal como ocurren y no como quisieramos que ocurran.

Solo cuando dejamos de lado las ilusiones de la propaganda, de la aritmética electoral y de la ingeniería política, cuando miramos más allá de los colores deslumbrantes de la publicidad y el mercadeo comunicacional y de la “política espectáculo”, entendemos con Maquiavelo que los seres humanos puestos  arriba de la escena en el teatro de la política, se comportan movidos por profundos intereses y ambiciones de poder, intereses que se traducen en definitiva en gloria, prestigio o dinero.

La política también es una puesta en escena, y cada uno de los ciudadanos sabe -o debiera saber- si dentro de este teatro de la política, está ubicado en el escenario, en la platea o en las galerías.  En este teatro de la política y como ciudadano, ¿eres espectador o eres protagonista?

Existe en el trasfondo de la obra política de Maquiavelo una cierta mirada pesimista del quehacer humano, un dejo de desesperanza frente al ser humano en el poder.  Para Maquiavelo la política es poder, siempre es poder: poder para conquistar, poder para conservar y poder para prevalecer.

Puesto en la época de cambio de época del siglo XXI, la fuerza racional de las ideas de Maquiavelo viene de su capacidad para entender la política como realmente ocurre, como se ejecuta en la práctica, y de ahí su contenido profundamente humano.  Visto con los ojos de Maquiavelo, nada hay más humano que la política. un despliegue de ambición, de intereses, de astucia y de suerte cuyo resultado es casi siempre imprevisible.

Y uno situado en el tercer milenio, tiene hoy el derecho a pensar que la mirada maquiavélica es cierta, es brutalmente real, pero no es la única manera de ver a los seres humanos y a la política.

Pero entonces, le pregunto: “¿estos intereses de poder, quieren decir que no es posible encontrar en el teatro de la política a ningún actor que se mueva impulsado por el deseo o el sentido del servicio público?”  Y me respondería que “al interior del sentido del servicio público existe siempre alguna forma de moral de la dedicación al público, a los ciudadanos, una vocación más o menos sincera de contribuir al bien público y al interés general, pero que junto a esa vocación subyace también y siempre una legitima ambición de dominio y de poder…”

La política es entonces lo que es, como fuerza y como idea puesta al servicio de la razón, como diálogo siempre posible entre dos razones distintas, como potencia puesta a disposición del poder y como poder puesto al servicio de la razón.

Los hechos son como las piedras: fríos y duros.

Manuel Luis Rodríguez U.

plume

Contribuciones para un análisis de la crisis del modelo neoliberal

Material de estudio desde un análisis sobre la crisis del modelo neoliberal actualmente dominante.  

¡A pesar de los denodados esfuerzos de los especialistas, académicos, profesionales, ideólogos, pensadores, gerentes y grandes comunicadores del orden actualmente dominante, el sistema neoliberal se encuentra en medio de una crisis a escala global, más bien dicho de una combinación inédita de un conjunto de crisis.    Proponemos algunos elementos conceptuales para un análisis diagnóstico de la crisis del modelo neoliberal, desde una perspectiva ideológica.
 
Manuel Luis Rodríguez U.

Descargue, lea, informese y forme su propia opinión:plume

LA CRISIS DEL MODELO NEOLIBERAL

La versión chilena de la acumulación originaria del capital

¿Quién dijo que Carlos Marx estaba “pasado de moda”?

En el capítulo XXIV de El Capital, Carlos Marx describe el proceso histórico de despojo violento y expropiación de las tierras de los campesinos en la Europa feudal y la creación de las condiciones para la instalación del orden capitalista.   Una parte de ese proceso violento y brutal de robo, invasión y violencia contra los campesinos e indígenas, ocurrido en los siglos XV y XVI fue la ocupación, colonización y saqueo de las tierras de los pueblos originarios de Africa y América.

Escribe  Carlos Marx en el capítulo mencionado: “el descubrimiento de los yacimientos de oro y plata en América, el exterminio, la esclavización y sepultación de la población indígena en el laboreo de las minas, el comienzo de la conquista de las Indias Orientales, la transformación de Africa en coto para la cacería comercial  de negros, caracterizó la rosada aurora de la era de la producción capitalista.”  (Marx, C.: El Capital.  Crítica de la Economía Política, Vol. I, cap. XXIV, p. 638. México, 1999.  Fondo de Cultura Económica).

En Chile este proceso de despojo violento y prolongado de las poblaciones originarias tuvo dos momentos históricos: en la conquista inicial desde el siglo XVI en adelante, cuando los invasores españoles se repartieron las tierras de los aborígenes con sus aborígenes incluidos (dando forma a las encomiendas); y durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando el Estado de Chile promovió sistemáticamente en Europa la llegada de colonos extranjeros a las tierras australes (Araucanía y la Patagonia), expropió, despojó, subdividió y entregó esas tierras a  nuevos propietarios privados, durante el período de los llamados “gobiernos liberales”.

ACUMULACION ORIGINARIA EN LAS TIERRAS AUSTRALES EN NOMBRE DEL PROGRESO: EJERCITO NACIONAL PARA ELIMINAR, COLONOS EXTRANJEROS PARA POBLAR

El proceso de acumulación originaria del capital en Chile en el siglo XIX, tuvo las características asociadas a  una economía capitalista incipiente, monoproductora y de subsistencia, dependiente del capital inglés, y a la presencia en el territorio austral de importantes poblaciones originarias que se negaron a adaptarse a las nuevas formas de explotación resistiendo la presencia chilena de distintos modos.  En la Araucanía fueron enfrentamientos abiertos y en la Patagonia fueguina los selknam cazaban las ovejas para alimentarse, puesto que había sido desarraigado el guanaco que les servía de subsistencia. 

La mentalidad positivista y darwinista del siglo xix justificaba una mirada peyorativa del indio como un salvaje inculto que desconocía el trabajo, como un ser que necesitaba ser civilizado y forzado a recibir la cultura chilena para que se convierta en “un ser util a la sociedad”.  Una buena parte de la elite gobernante e intelectual chilena entre la primnera y la segunda mitad del siglo XIX, desde Camilo Henriquez hasta José Victorino Lastarria, pasando por el historiador Francisco Encina, comulgaban con esta doctrina del buen hombre chileno que tenía el deber de civilizar a esos incultos y brutales salvajes aborígenes.  Un trasfondo ideológico y religioso católico también sirvió para justificar y alimentar esta visión clasista y hasta racista de los chilenos acerca de los pueblos originarios durante el siglo XIX.

¿CUANTO CUESTA UN INDIO?

Desde 1860 y 1870 en adelante y hasta principios del siglo XX, el proceso de arrasamiento de las comunidades aborígenes fue sistemático y tuvo el aspecto de una guerra de exterminio.  Mientras el militar Cornelio Saavedra y las tropas del Ejército chileno entraba a las tierras mapuche del sur para “pacificar”, ocupar y proceder al despojo territorial, en la Patagonia chilena y en la Tierra del Fuego en especial, desde 1880 y 1890 los nuevos terratenientes instalados por el Estado de Chile y financiados por el capital inglés, pagaron a mercenarios para que cazaran a los selknam que poblaban las pampas fueguinas desde hace 4.000 años: se pagaba una libra esterlina por oreja, por nariz o por el cuerpo del infortunado baleado.

Lo que hicieron los militares chilenos en la Araucanía, lo hicieron a su modo los mercenarios de los ganaderos y buscadores de oro de la Tierra del Fuego en la Patagonia.  La invasión nacional-estatal chilena sobre los territorios aborígenes fue parte de un dispositivo político, económico y militar de intervención y de expropiación de las tierras para convertirlas en territorios aptos para la explotación capitalista.

Coincidentemente con la entrada de las tropas chilenas en las tierras mapuche en la década de 1870, en Argentina el gobierno de Nicolás Avellaneda pone en marcha el “plan Roca”, una campaña de exterminio de los indios hacia el Rio Negro en la frontera patagónica austral, desplegando unidades de caballería e infantería (5.000 efectivos) dotadas de fusiles Remington. ¿El premio para los soldados argentinos? Una porción de tierra a todo soldado que hubiese participado en la matanza generalizada.  Solo que esos soldados terminaron vendiendo a vil precio su lote de tierra mapuche a los grandes estancieros que ya se estaban instalando. (Bustinza, Greco: Historia de Argentina. Los tiempos contemporáneos. Argentina y el mundo. B. Aires, 1997. AZ Editores, p. 115).

Argentina exterminó miles de indios en las últimas décadas del siglo XIX y resolvió el “problema del indio”.   Pero llegaron los colonos extranjeros y pudieron instalar sus estancias ganaderas y cobrar su lana en libras esterlinas en el mercado inglés.

En la Araucanía y en la Patagonia austral el modo de actuar del Estado chileno fue el mismo: se destinaron recursos para la cacería y el desarraigo de los aborígenes, se incentivó la inmigración de colonos europeos (el consulado de Chile en Burdeos, Francia, les ofrecía tierras, maderas y herramientas para que vengan a Magallanes) y se procedió a entregar en concesión las tierras recien despejadas de indios a los nuevos colonos. Así se constituyó en Magallanes el latifundio ganadero más extenso del mundo: la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego llegó a tener 1 millon de hectáreas de tierras para criar ovejas y vender la lana en el mercado inglés.

Y así como en las tierras y bosques del sur se les destinaba a los mapuche a vivir en reducciones, en la Patagonia, los gobiernos “liberales” y los terratenientes ganaderos le entregaron a los curas salesianos varios miles de indios fueguinos sobrantes (niños, mujeres, ancianos y otros sobrevivientes de la cacería), para que los “civilizaran” y evangelizaran en colonias salesianas situadas en la Isla Dawson (premonitorio lugar…) y en Rio Grande (Argentina). 

Allí fueron a morir de desarraigo, de melancolía y de contagio con las enfermedades de los blancos, los últimos tristes restos de los selknam fueguinos de la Patagonia…aunque naturalmente,  los niños selknam en esas colonias aprendieron a rezar y a cantar en latin…pero la lengua selknam la hemos perdido definitivamente…

Un siglo después, los mapuche siguen resistiendo, pero no queda ni un solo aborígen selknam en la Patagonia chilena o argentina, gracias a los métodos de exterminio que hicieron posible la acumulación originaria y la explotación capitalista en esta parte del mundo.

Manuel Luis Rodríguez U.

Lea y descargue aquí el ensayo completo:

LA VERSION CHILENA DE LA ACUMULACIÓN ORIGINARIA DEL CAPITAL

editor15

Compendio latinoamericano del marxismo contemporáneo – Materiales de estudio

Compartimos un texto publicado bajo la dirección de Atilio Borón y que recoge los principales aportes teóricos latinoamericanos de la reflexión marxista en esta parte del continente. 

La muerte del marxismo, acompañada con los repetidos y siempre incumplidos anuncios de la muerte definitiva de las teorías económicas, sociológicas e históricas de Carlos Marx, se ha convertido en un lugar común del debate ideológico y político en el mundo, especialmente desde el hundimiento de los socialismos reales europeos en 1990.   Sin embargo, las sucesivas crisis económicas y financieras del capitalismo, desde la de 2002, la de 2006 y la actual que se arrastra desde el 2008, no hacen sino recordar a moros y cristianos que el marxismo es una teoría viva y en permanente proceso de elaboración y reelaboración. 

No se trata solamente que las ventas del betseller “El Capital” de Carlos Marx, se disparan en las librerías occidentales cada vez que las crisis azotan las economías.  Hay una creciente pléyade de pensadores que están trabajando en la formulación de nuevas perspectivas del marxismo a la luz de los problemas y dilemas del siglo XXI.

Prueba de ese constante enriquecimiento del marxismo contemporáneo es el manual titulado LA TEORÍA MARXISTA HOY publicado en Buenos Aires por Atilio Borón, Javier Amadeo y Sabrina González en 2002 (512 p.) y relativa a elaboraciones desde la realidad latinoamericana y el texto CRITICAL COMPANION TO CONTEMPORARY MARXISM de Jacques Bidet y Stathis Kouvelakis (830 p.), publicado en 2008 en Leiden.

LEA Y DESCARGUE AQUÍ LOS DOS TEXTOS:

LA TEORIA MARXISTA HOY Atilio Boron – 2002

BIDET, Jacques – Critical Companion to Contemporary Marxism

editor15

Ideas que ponen en movimiento y movimientos que mueven ideas

Este ensayo se refiere a lo que llamamos la originalidad latinoamericana y tiene por objeto presentar y poner en discusión un panorama crítico del desarrollo del pensamiento social y político de izquierda y del cambio social en América Latina, tomando como rango cronológico principal el siglo XX.

 El pensamiento social y político no surge por generación espontánea, sino que es el resultado de profundos y lentos procesos históricos de experienciación, es decir, de síntesis teórica de los hechos políticos y sociales, de maduración lenta de las prácticas sociales y colectivas antes de llegar (y volver) a la idea. 

 La hipótesis desde la cual hemos construido este ensayo, sustenta la idea que en el ciclo dialéctico que se produce entre la práctica social y política y la elaboración teórica e intelectual al interior de la experiencia latinoamericana han surgido conceptos y reinterpretaciones enriquecedoras que han dado forma una originalidad política e ideológica característica de los pueblos y movimientos sociales y políticos contestatarios, liberadores y revolucionarios.

 Existe entonces una construcción social del cambio que se inicia tanto desde las experiencias sociales y colectivas de transformación como desde ciertas ideas y proyectos  ideológicos que expresan y reflejan una realidad actual y futura posible con la intención de cambiarla.   En el mundo de las ideas toda construcción teórica o ideológica y política contiene en sí una idea de futuro, una prefiguración utópica de un porvenir que todavía no existe pero que puede ser construido.

 Todo este proceso histórico e intelectual bien podría asemejarse a un ciclo constante, dialéctico y elíptico, que va desde la práctica social, política, contestataria y revolucionaria al plano de las ideas, y desde las ideas –en forma de construcciones ideológicas, políticas y programáticas- vuelven, regresan y se reencuentran con la realidad, influenciando las prácticas, poniendo en movimiento a multitudes, clases, partidos, colectivos, organizaciones y pueblos.

 Las ideas movilizan movimientos y los movimientos mueven las ideas.

 Existe en América Latina una tradición intelectual basada en el anticapitalismo y el antiimperialismo, es decir en una crítica radical al sistema capitalista y el imperialismo que dominan estos territorios.

 En el decurso de este ensayo, el centro de la escena la ocupan las ideas, las construcciones ideológicas y el trasfondo y contexto los movimientos y procesos sociales y políticos.

 Desde la perspectiva que hemos adoptado, la originalidad intelectual y política latinoamericana consiste precisamente en que a lo largo de casi dos siglos desde mediados del siglo XIX, pensadores, líderes, políticos, maestros, profesores, obreros, filósofos, historiadores, ideólogos y cientistas sociales, han ido construyendo y desarrollando ideas y proyectos que han servido de aliciente, de inspiración y de chispa motivadora para los movimientos sociales y políticos del cambio, para revoluciones y revueltas, para una sucesión ininterrumpida de proyectos y tentativas de liberación.

 Desde una cierta perspectiva, este ensayo intenta una interpretación crítica de la historia de las ideas políticas, reconociendo que con frecuencia las ideas de pensadores latinoamericanos han sido el fruto de la influencia de otros universos conceptuales provenientes de América del Norte o de Europa o de Asia, pero poniendo de relieve también que, con mucha mayor frecuencia, han surgido discursos, universos ideológicos y visiones de mundo de la más sorprendente originalidad, que dan cuenta de procesos específicos y únicos de elaboración, de reflexión, de maduración y de solvencia teórica para dar cuenta de la realidad específica de esta parte del mundo.

 Las ideas de avanzada y de izquierda en América Latina no son ni han sido exclusivamente tributarias de Europa, ni el marxismo es la única escuela que ha formado sus conceptos en esta región del mundo, pero sí ha sido el pensamiento más consecuentemente crítico del capitalismo vigente y dominante.

 No puede negarse además, que con mucha frecuencia, los ejemplos y experiencias políticas ocurridas en el espacio latinoamericano marcaron la reflexión política de otras latitudes.  Casos históricos como el triunfo del socialismo en Cuba, la experiencia de la Unidad Popular en Chile, de la revolución salvadoreña o la revolución sandinista en Nicaragua se inscribieron en el imaginario colectivo y en el debate ideológico y político en todo el mundo.

 Pero tenemos derecho a poner en tensión y en crisis esas visiones del marxismo y del pensamiento de izquierda sobre y a propósito de América Latina, pero desde una perspectiva eurocentrica, acaso otro resabio colonialista desde el viejo continente.   Aquí pretendemos entender y contextualizar las ideas de izquierda sobre América Latina con y desde la propia realidad de América latina.

 La historia –como el tiempo- no es lineal, sino que cíclica y elíptica.

 Las ideas anticapitalistas y propulsoras del cambio social en América Latina pueden situarse en el espectro global dentro de cuatro grandes corrientes o escuelas de pensamiento: las corrientes de izquierda, es decir, el socialismo, el marxismo, el trotskismo y el anarquismo; la corriente social-demócrata y progresista; el nacionalismo de izquierda y, en cuarto lugar, el cristianismo de izquierda y la teología de la liberación.

 Es probable además que muchas de las ideas que este ensayo examina, tengan esa capacidad de regeneración como para reaparecer interpretada y puesta en práctica por otros movimientos sociales y políticos del futuro, porque en definitiva, cuando hablamos de las ideas políticas y las ideas revolucionarias, siempre hablamos del futuro.

 Manuel Luis Rodríguez U.

 Punta Arenas – Magallanes (Patagonia sin represas), verano de 2012-2013.

LEA Y DESCARGUE EL ENSAYO COMPLETO:

IDEAS QUE PONEN EN MOVIMIENTO

Glosas al Manifiesto – Comentarios al primer capítulo del Manifiesto Comunista – Las glosas azules

El movimiento socialista y comunista creado a mediados del siglo XIX por Marx  y Engels y el movimiento obrero y sindical del siglo XX se fundan en un texto ícono de la literatura política de la modernidad: el Manifiesto del Partido Comunista, texto publicado en 1848 fue una proclama  encargada a Carlos Marx y Federico Engels por la Liga de los Comunistas, escrita entre 1847 y 1848.

Lea y descargue aquí el ensayo:

GLOSAS AL MANIFIESTO COMUNISTA – LAS GLOSAS AZULES

Tierras, poder y resistencia – Contribuciones para una interpretación marxista de la resistencia mapuche en el siglo XXI

La causa del pueblo mapuche dentro del Estado de Chile se inscribe en una lógica histórica de mayor alcance y envergadura y se manifiesta en torno a tres reivindicaciones interrelacionadas: la liberación y autonomía respecto del Estado nacional chileno, la reivindicación de las tierras ancestrales expropiadas y privatizadas a lo largo de varios siglos y la demanda de reconocimiento de la identidad y la nación mapuche.

Estas tres aspiraciones: liberación, tierras y reconocimiento identitario pueden inscribirse en el marco de una lucha más profunda y con mayor sentido histórico, que es el reclamo de los pueblos originarios ante los Estados nacionales modernos y que se sitúa a su vez en el contexto general de la explotación y sometimiento que el sistema capitalista e imperial ejerce sobre las clases, los pueblos y las identidades originarias.

Lea y descargue aquí el texto completo del ensayo:

TIERRAS PODER Y RESISTENCIA -CONTRIBUCIONES PARA UNA INTERPRETACION MARXISTA DE LA RESISTENCIA MAPUCHE

La causa mapuche desde una perspectiva marxista

PREFACIO.

A lo largo del tiempo, desde los inicios de la independencia nacional, los pueblos originarios y especialmente el pueblo mapuche, ha mantenido una constante actitud de resistencia y de sometimiento indócil respecto del Estado nacional.  Los mapuche además, resistieron la ocupación colonial española desde el siglo XV, de donde puede afirmarse que en su tradición ancestral los mapuche tienen consigo casi seis siglos de resistencia.  No debiera ser una novedad para los conocedores de la Historia de Chile que al momento de la guerra de independencia de 1810-1818, las tribus mapuche del sur no se aliaron con el ejército patriota o criollo (de los hacendados O’Higgins y Carrera), señal histórica que bien puede llamarnos a reflexión.

En el territorio argentino, dicho sea de paso, la resistencia y la confrontación abierta y soterrada entre mapuches y huincas blancos se prolongó hasta 1885, cuando los caciques Namuncurá, Inacayal, Foyel y finalmente Sayhueque, acordaron abandonar su resistencia activa en los territorios del Rio Negro y Neuquén.

La liberación de los pueblos de la opresión de los Estados, la reivindicación de las tierras usurpadas históricamente y la búsqueda del reconocimiento de la identidad y la nacionalidad del pueblo mapuche, son parte de las demandas y aspiraciones más profundas del pueblo mapuche, especialmente en Chile.

Este ensayo intenta aportar una perspectiva marxista de las luchas y demandas del pueblo mapuche en el presente.

Punta Arenas – Magallanes, julio 27 de 2012.

ENSAYO PROXIMO A PUBLICARSE

Triestamentalidad en las universidades: de las palabras a los hechos

El concepto de triestamentalidad, se refiere a un modo de organización del gobierno universitario, en el que los tres estamentos organizados de la comunidad  universitaria: profesores, estudiantes y funcionarios no académicos, intervienen en el ejercicio de la gestión y gobierno de la universidad.

Cabe observar que en Chile actualmente, la legislación vigente prohibe compartir el gobierno universitario entre estos tres estamentos, y esa norma legal no ha sido modificada desde los años 80, o sea desde la dictadura militar.

Se trata de organizar la participación de una comunidad compuesta de tres partes distintas y con distintos intereses, pero compartiendo en común el ejercicio democrático de la gestión y desarrollo de la institución universitaria, precisamente para fortalecerla y elevar su nivel de excelencia académica.

En Chile surge nuevamente la idea de la triestamentalidad en las universidades públicas y privadas, después de 2006 y las manifestaciones de la llamada “revolución pinguina”, como una respuesta a una realidad instalada que proviene desde la época de la dictadura militar.  Desde 1973 en adelante las universidades fueron gobernadas por autoridades unipersonales (rectores) nombrados o por el gobierno o por los sostenedores, convirtiendo a las instituciones universitarias en feudos estructurados con autoridades omnipotentes, dejando a los académicos, a los alumnos y a los funcionarios no académicos fuera de la toma de decisiones de los asuntos que les conciernen.

Antes de 1973 y después de la reforma universitaria de 1967 y 1968, en Chile las universidades se gobernaban por un mecanismo triestamental, donde se elegía a los rectores y decanos y se constituía un órgano colegiado de gobierno universitario que era el Consejo Universitario, donde accedían proporcionalmente los representantes de los alumnos, de los académicos y de los trabajadores o funcionarios no académicos.

Ese fue el caso de la Universidad de Chile, de la Universidad Técnica del Estado, de la Universidad Católica, entre otras.

A partir de 1973 el régimen militar eliminó el sistema triestamental de las universidades, y se volvió al sistema de gobierno universitario unipersonal de antes de 1968.

En muchas de  las grandes universidades públicas y privadas de Europa y Norteamérica la triestamentalidad es un sistema establecido hace varios decenios, aunque en el caso de las universidades europeas (inglesas, francesas, italianas, alemanas, españolas) se crearon gobiernos universitarios triestamentales después de las revueltas estudiantiles de 1968 y 1969, en las que participaron también los académicos.

La idea de triestamentalidad parte del principio democrático que la universidad es un espacio abierto y plural donde convergen ideas, conocimientos y saberes que se comparten en un ambito basado en la libertad de enseñanza y en la educación como un derecho social e individual inalienable. Si la universidad es un espacio de libertad, de igualdad y de pluralidad, el ejercicio de su gobierno deebe ser democrático y basado en la participación organizada de todos quienes forman parte de la comunidad universitaria: los académicos, los estudiantes y los funcionarios no académicos.

Uno de los fundamentos de la triestamentalidad universitaria, es que cada estamento se constituya en organizaciones democráticas y representativas de los intereses de cada sector.  Ello supone que cada organización de base, se constituye democráticamente, eliminando las prácticas clientelísticas y de liderazgos no reconocidos, y dando paso a dirigentes elegidos democráticamente por las bases respectivas.

Supone entonces la elección de las autoridades superiores de la universidad por el universo de quienes se encuentran dentro de ella y este mecanismo va acompañado con el voto ponderado, ya que de los tres estamentos universitarios, hay dos que tienen un carácter permanente (docentes y funcionarios) y un estamento (los estudiantes) que tiene un carácter transitorio por su breve tiempo de permanencia en la universidad.  La triestamentalidad supone además  la constitución de  organos colegiados de gobierno universitario, tanto a nivel de la casa central o matriz (Senado o Consejo Universitario) como de las sedes universitarias territorialmente descentralizadas (Consejos de Sede y Consejos de Facultad).

Se trata en suma de un paso adelante en la democratización de las universidades.

Manuel Luis Rodríguez U.

El poder ciudadano – Materiales sobre los nuevos movimientos ciudadanos

Esta recopilación contiene un conjunto de ensayos elaborados entre 2010 y 2012 en torno al concepto de Poder Ciudadano, a propósito de los más recientes movimientos ciudadanos en todo el mundo.

EL PODER CIUDADANO – RECOPILACION DE ENSAYOS

Requiem para el progresismo neoliberal

El acta de defunción del neoliberalismo fue firmada en Chile, en algún momento del año 2011, cuando las multitudes ciudadanas salieron a las calles reclamando educación gratuita, fin al lucro en la educación, salud de calidad, nacionalización del cobre, de las aguas y los recursos naturales, y dijeron no a las represas en la Patagonia, exactamente lo contrario de lo que pretende imponer el “modelo” neoliberal y que los llamados ”progresistas” hicieron mientras estuvieron en el gobierno.

Esas mismas multitudes indignadas, se han desplegado en todo el mundo, reclamando contra el sistema neoliberal en curso.

En Chile, los progresistas de la Concertación hoy no pueden más que adorar lo que han quemado mientras ejercieron el poder (valorar de palabra a los movimientos sociales) y quemar lo que han adorado(las políticas neoliberales que aplicaron) y que les valieron el certero apodo de la “whisky izquierda”.

Las multitudes indignadas del Chile del 2010 han puesto el acento en las incongruencias brutales del neoliberalismo imperante, pero también esos movimientos sociales y ciudadanos han dejado al desnudo el progresismo concertacionista, impregando de un neoliberalismo aguachento adornado de “políticas sociales” y acostumbrado a entregar bonos mediante un Estado subsidiario entregado al mercado y al servicio de los intereses de los grandes poderes economicos corporativos y empresariales.  ¿No se fue acaso el “ciudadano Ricardo Lagos” para la casa, aplaudido por la flor y nata de la Confederación de la Producción y el Comercio, agradecida por las gigantescas utilidades de sus empresas durante sus años de gestión como Presidente?

El progresismo concertacionista, supuestamente encarnado por pepedés, meos, socialistas y radicales, ha llegado a sus propios límites: son incapaces de traspasar la frontera de las políticas antineoliberales, porque sería contradictorio con su propio abandono de las políticas antineoliberales.

¿Quieren educación pública, gratuita y de calidad garantizada por el Estado?  ¿Quieren una matriz energética para el Chile futuro sobre la base del respeto al medio ambiente y del creciente uso de las energías renovables? ¿Quieren un Estado con capacidad de invertir, dee producir y de impulsar el desarrollo nacional?  ¿Quieren renacionalizar el cobre y asegurar el litio y el gas natural como propiedad del Estado? ¿Quieren fortalecer el Estado nacional o prefieren seguir jibarizando las empresas públicas?  ¿Quieren fortalecer a las pymes o seguir entregando la economía a la voracidad de los grandes conglomerados económicos transnacionales?  ¿Quieren volver a gobernar con la misma Constitución del siglo pasado que la mayoría de la ciudadanía rechaza y desea cambiar?  ¿Pretenden seguir haciendo política decente con el mismo sistema electoral binominal y las mismas elites cupulares de los partidos?

¿Perdón, alguien dijo “progresistas”?  ¿Para entregar toda la economía, la educación y la salud a las redes del mercado y el lucro?

¿Quienes de los autodenominados progresistas de la Concertación hoy son capaces de defender esa  invención neoliberal del Crédito con Aval del Estado que hoy tiene endeudados a cientos de miles de jovenes, familias y profesionales?  ¿De donde les salió a esos gurúes de la economía progresista su más reciente interés por la ecología y el medio ambiente, cuando permitieron, autorizaron y prohijaron Pascua Lama e Hidroaysen, la concentración de la riqueza pesquera en manos de 7 grupos empresariales, la instalación de centrales termoeléctricas a carbón, la depredación del litoral chileno con las salmoneras, la venta de los derechos de aguas y la privatización de las empresas sanitarias?

¡Con razón tantos progresistas quieren hundir definitivamente el buque de la Concertación, con todos sus restos adentro!  ¡Les daría verguenza hoy defender las políticas neoliberales que aplicaron en su época de gloria, porque los tiempos han cambiado y la ciudadanía sigue tomando conciencia y la indignación aumenta!  Y por eso es cosa de ver a tanto “progresista concertacionista” rondando las gerencias de grandes empresas, haciendo lobby corporativo y dictando cátedra en el Banco Mundial.

El fin del progresismo neoliberal -en lo ideológico y en lo político- lo han puesto los movimientos sociales y ciudadanos, quienes precisamente ahora no creen en los recientes virajes y ”giros a la izquierda” de quienes en el pasado reciente cogobernaron con la derecha e hicieron del aparato estatal su propio botín clientelístico, mientras desoyeron a los movimientos sociales y ciudadanos.

Manuel Luis Rodríguez U.

La teoría marxista hoy – Varios autores

Los soñadores del mundo conservador y neoliberal habían declarado hace un par de décadas el fin del marxismo, y habían pronosticado que desde las ideas de Marx y Engels hasta el presente solo nos encaminábamos al “fin de la Historia”.  La historia tiene caminos tortuosos para mostrar la fuerza dominante de los hechos.  El pensamiento marxista existe y tiene hoy potentes líneas de desarrollo.

marxis LA TEORIA MARXISTA HOY Varios autores

Igualdad y capitalismo – Alex Callinicos

Alex Callinicos, es un académico de teoría política en el King’s College de Londres y uno de los más destacados autores y pensadores marxistas actuales. Ha escrito Un manifiesto anticapitalista (publicado por Crítica), Contra la tercera vía y Las ideas revolucionarias de Karl Marx.

Aquí presentamos su ensayo Igualdad y capitalismo.

Consultar y cargar el ensayo aquí:

IGUALDAD Y CAPITALISMO – ALEX CALLINICOS

Argentina avanza hacia la soberanía energética

La noticia causó conmoción en el mundo social y político de la Patagonia chileno-argentina.

Argentina, una vez más, nos lleva la delantera.  Esta vez en materia de soberanía energética.  El gobierno de la presidenta Cristina Fernandez ha enviado al Congreso de la nación argentina un proyecto de ley para renacionalizar la empresa YPF, adquiriendo el 51% de su propiedad a la corporación española Repsol, al tiempo que ha ordenado y ejecutado la intervención de la firma y de las instalaciones.

Se trata de un gesto político estratégico motivado por los bajos niveles de producción de la empresa, por el incremento del desabastecimiento del producto en el país, por las elevadas ganancias extraídas del país y por la necesidad de recuperar para la nación argentina la totalidad de la gestión en materia de hidrocarburos, decisión que incluso podría tener impacto indirecto sobre la explotación de hidrocarburos en el fondo marino de la cuenca austral del Atlántico sur.   Estamos hablando de la región patagónica cuyo territorio continental, insular y marítimo alberga las mayores reservas de hidrocarburos de Chile y de Argentina respectivamente.  No puede negarse que muchos de los políticos que hoy expropian y recuperan para Argentina su riqueza petrolera, estaban hace diez años entregando a capitales privados uno de los principales recursos estratégicos del país.

En este contexto, Argentina recupera para sí, la propiedad, la exploración, la explotación y la distribución y comercialización de hidrocarburos (petróleo y gas natural), lo que abre la posibilidad que el Estado argentino renegocie nuevos contratos y acuerdos con nuevas empresas internacionales para que se asocien a la exploración y explotación de los yacimientos petrolíferos y gasíferos argentinos.  La medida gubernamental ha encontrado el inmediato apoyo de las principales centrales obreras de los trabajadores petroleros y de un amplio arco político progresista del pais.

En cambio en Chile, a contrapelo de una tendencia geopolítica en toda América Latina, seguimos vendiendo y licitando y arrendando y entregando nuestras riquezas y recursos energéticos a capitales foráneos (gas natural, litio), lo que nos permite dudar seriamente de la retórica patriotera que utilizan con tanta frecuencia los sectores conservadores en el poder.  Cuando observamos este gesto histórico del gobierno argentino, no podemos menos de recordar la nacionalización del cobre realizada en Chile en 1971 por el Presidente Salvador Allende.

Manuel Luis Rodríguez U.

____________________________________

Vea texto completo del proyecto de ley de expropiación de YPF:

PROYECTO DE LEY QUE EXPROPIA YACIMIENTOS PETROLIFEROS FISCALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA

 

Estrategia y movimiento – Claves para entender los movimientos ciudadanos del siglo XXI

Este ensayo ofrece una reflexión crítica desde la perspectiva  del marxismo contemporáneo, acerca de los significados e implicancias de los actuales movimientos sociales y ciudadanos en su relación con la izquierda…con las izquierdas.

Ver texto del ensayo:

ESTRATEGIA Y MOVIMIENTO POLITICA, PODER Y CIUDADANIAS EN MOVIMIENTO EN LA EPOCA CONTEMPORÁNEA